Mi blog de estudios naturistas

Armonizándonos con la vida

Anatomía y fisiología renal [trabajo final de Anatomía y Fisiología I]

Instituto Educativo de Naturismo Manuel Lezaeta Acharán

Anatomía y fisiología I

Prof. Daniel Gutiérrez

Trabajo de Anatomía y fisiología I

Alumno:  Oscar J. Camero

C.I. 8.922.320

Teléfono: 0424 166 41 26

_____________________

 

(1) Anatomía del riñón, uréter, uretra, vejiga.

Riñón

Son órganos pares, situados en la pared posterior del abdomen a ambos lados de la columna vertebral.  Están ubicados entre la onceava costilla y la tercera vértebra lumbar.  El derecho debajo del hígado y el izquierdo debajo del diafragma, al lado del bazo.  Su peso (de ambos) equivale al 1% del peso corporal total del individuo.

Están cubiertos por una cápsula fibrosa (tejido conectivo blando del riñón.), que su vez recubre a la corteza, otra estructura renal.

La corteza renal tiene un grosor de 1 cm y contiene a los glomérulos, que constituyen la unidad funcional y anatómica del riñón por su trabajo de filtración del plasma sanguíneo.

Encima de cada riñón se localizan las glándulas suprarrenales, que son las que responden al estrés humano con una síntesis de corticosteroides (cortisol) y catecolamina (adrenalina).

La parte interna de los riñones se denomina médula renal y está formada por 8 a 18 divisiones cónicas llamadas pirámides de Malpighi.  La médula contiene también los conductos recolectores, que recogen fluidos de la nefrona.

La extremidad de cada pirámide de Malpighi se llama papila, cuyo trabajo es vaciar sus fluidos hacia puntos denominado cálices.  La pelvis renal (hueco renal) recoge a su vez el contenido de los cálices y los transmite a la vejiga a través de conductos llamados uréteres.

De modo básico, en cantidades de 1 a 3 millones, la nefrona es la unidad funcional de riñón:  es exactamente el espacio hueco microscópico donde se filtra el plasma sanguíneo y se forma la orina, trabajo primordial del riñón.

Uréter

Conductos que transportan orina desde el riñón hasta la vejiga urinaria.

Dentro del riñón, en la médula renal, se ensancha hasta formar un espacio llamado pelvis renal (que a su vez conecta con los cálices renales), de donde recoge la orina a transportarse a la vejiga.

De cada riñón desciende un uréter a través de la zona abdominal para unirse a la vejiga.

De manera que un uréter está formado y conectado arriba por cálices renales y vejiga por debajo.

Posee una capa adventicia, que lo recubre con un tejido conjuntivo, y una capa muscular (interna y externa), que contiene fibras musculares que posibilitan su peristaltismo desde los riñones hasta la vejiga durante el transporte de orina.

Uretra

Es un conducto que de la vejiga va al exterior del organismo para expulsar orina (exclusivamente en la mujer) y orina y líquido seminal (en el hombre).  Es decir, es órgano de función excretora en ambos géneros y excretora y reproductora en el masculino.

Se extiende desde el cuello de la vejiga hasta el meato urinario externo.  En la mujer mide 3.5 cm y se abre al exterior por encima del orificio vaginal.  En el hombre es más larga (16 cm, aproximadamente): se extiende desde la vejiga, pasa por la próstata y forma parte del pene, en cuyo final se abre al exterior (meatus uretral).  En éste, recoge el semen desde las vesículas seminales.

Por su más extenso recorrido, la uretra en el hombre se divide en sectores:  uretra prostática (de donde toma su función reproductora), uretra membranosa (zona en la pelvis, donde un músculo esquelético contrala voluntariamente la micción) y la uretra esponjosa (la que recorre la zona esponjosa del pene).

En ambos sexos, en su parte posterior, posee un esfínter que permite el control voluntario del deseo de orinar.

Vejiga

Bolsa muscular elástica que acumula orina antes de expulsarse al exterior.

Recibe la orina de los uréteres, procedente a su vez de los riñones.

En su parte inferior está provista de un músculo esfínter para controlar voluntariamente la micción.

Ubicada en la zona de la pelvis, hacia el pubis por delante, por detrás hacia el recto.  En el hombre, por su parte inferior, colinda con la próstata y las vesículas seminales; en la mujer, con la vagina.

Almacena aproximadamente 300 centímetros cúbicos de orina, llegando a retener hasta 3 litros en casos agudos.  Por el contrario, cuando hay cistitis, apenas puede almacenar 50 centímetros cúbicos.

Sus paredes musculares están formadas por tres capas:  capa serosa, que entra en función cuando la vejiga está llena; capa muscular, formada por un músculo liso cuyo trabajo es contraerse para expulsar la orina de la bolsa; y la capa mucosa, que contiene una estructura epitelial.

Es irrigada a través de la arteria ilíaca interna, venas, conductos linfáticos y nervios.

Internamente la vejiga se divide en trígono vesical, área a través de la cual ingresan los uréteres; en ápex vesical, donde un ligamento umbilical conecta con el ápex de la vejiga; cúpula vesical, parte superior de la vejiga que aumenta su capacidad cuando se llena de orina; y cuello vesical, conectado con el pubis a través de ligamentos.

 

(2) Fisiología renal

Vista la anatomía del riñón, a continuación el enfoque disciplinario adjunto:  su fisiología.

La fisiología renal es fisiología de los riñones, su funcionamiento.

El funcionamiento capital del riñón es la regulación interna del organismo a través de la excreción, de agua y metabolitos, como a través de la retención de anabolitos.  Desde un punto de vista endocrino, secreta renina (enzima de control de hipotensión arterial y control de sales), calicreina (enzima que favorece la liberación de cininas), eritropoyetina (hormona que estimula la producción de eritrocitos), prostaglandinas (sustancias lipídicas con efecto vasodilatador, eliminador de sustancias renales) y vitamina D (ayuda a mantener el calcio en los huesos y el equilibrio químico).

Otras funciones son:

· Regular la homeostasis corporal

· Regular el volumen de los líquidos extracelulares

· Regular la producción de orina

· Reabsorción de electrolitos

· Regular la presión arterial.

De hecho, el trabajo funcional del riñón es el que a escala microscópica realiza la nefrona, su unidad funcional por excelencia.  Tal es su fisiología.  A saber:

1. Filtración:  entre la cápsula de Bowman y el glomérulo existe una membrana que filtra la sangre, formando la orina primaria.  La filtración ocurre impelida por las llamadas Fuerzas de Starling, un juego de presiones entre la sangre y el interior del glomérulo.  Estos fluidos primarios (plasma), después de pasar por instancias que implican la reabsorción o secreción,  son recogidos hacia la médula del riñón por los tubos colectores ya en forma de orina.  La orina pasa a las pirámides de Malpighi, que recogen con sus papilas la orina y la pasan a sus cálices, de donde, finalmente, es colectada hacia el hueco renal y enviada a los uréteres y vejiga.

2. Reabsorción:  el riñón absorbe contenidos requeridos por el organismo.  Ocurre cuando el plasma circula por el sistema de túbulos (túbulo contorneado proximal).  El agua y otros sustancias (sodio, potasio, fosforo) son devueltas a la sangre, según necesidad orgánica.  El proceso ocurre según órdenes cerebrales al riñón a través del Asa de Henle, quien le especifica la necesidad o no de cada sustancia.  En el proceso de la absorción entran en acción la difusión, el transporte activo y las Fuerzas de Starling.

3. Secreción:  los residuos son secretados.  Ocurre en el túbulo contorneado distal sobre los contenidos sanguíneos en exceso.  El resultado pasa a través de las papilas hacia el interior de los cálices en las pirámides de Malpighi.

Los riñones, además de retirar los desechos, liberan las enzimas, hormonas y vitamina mencionadas.

 

(3) Órganos que componen el sistema linfático

El sistema linfático está formado por una extensa red que drena la linfa desde los tejidos y la devuelve a la circulación venosa.

Son:

· Vasos linfáticos

· Ganglios

· Los órganos linfáticos como el bazo y el timo

· Los tejidos linfáticos como las amígdalas, las placas de Peyer y la médula ósea

· La linfa propiamente.

 

(4) Componentes de la linfa

Su composición es similar a la del plasma sanguíneo y contiene sustancias como:

· Proteínas plasmáticas.

· Ácidos grasos de cadena larga (absorbidos del contenido intestinal).

· Fibrinógeno.

· Células hemáticas.

· Células cancerosas.

· Gérmenes.

· Restos celulares y metabólicos.

 

(5) Funciones de la linfa.

· Recolectar y devolver el líquido intersticial a la sangre.

· Defender el cuerpo contra los organismos patógenos.

· Absorber los nutrientes del aparato digestivo y volcarlos en las venas subclavias.

___________________________

 

Fuentes

Wikipedia

Anatomía y Fisiología II, material de presentación de Daniel Gutiérrez

Isabel Velasco: Anatomía y Fisiología I. INENAT.

Deja un comentario »

Anatomía y fisiología I [6ª clase 2012-3]

Definiciones

Anatomía y fisiología son inseparables.  Una atiende la estructura del órgano y la otra, su función.

Junto con la biología del desarrollo, la histología y la antropología, conforma el grupo de las ciencias básicas llamado “ciencias morfológicas”.

Para su estudio, el cuerpo humano se divide en partes (criterio topográfico) o sistemas (este último por su relación con lo fisiológico).

  • Partes:  Región dorsal del tronco, tórax, abdomen, pelvis y periné, extremidad inferior, extremidad superior, cabeza y cuello
  • Sistemas:  sistema esquelético y articular, sistema muscular, corazón, sistema linfático, sistema digestivo, sistema urinario, sistema respiratorio.

El sistema osteoarticular (huesos, articulaciones y ligamentos)  más el muscular (músculos y tendones) se le conoce como el aparato locomotor o sistema osteomioarticular.  Huesos, articulaciones y músculos hacen posible la interacción del animal con su medio.

 

Planos anatómicos

  • Sagital:  divide al cuerpo humano en lado derecho y lado izquierdo (laterales)
  • Transverso:  divide al cuerpo en parte superior e inferior, a partir de la parte media del cuerpo.
  • Coronario:  lo divide en plano anterior y posterior (o ventral y dorsal, respectivamente).

 

Áreas anatómicas humanas

  • Cabeza
  • Tronco:  tórax y abdomen
  • Abdomen
  • Extremidades

 

Cabeza

La cabeza posee dos áreas:  el cráneo y la cara.

 

Tórax

El tórax comprende el espacio entre la apófisis xifoides (diafragma) y el manubrio del esternón, delimitado por las costillas falsas a la altura de los hipocondrios derecho e izquierdo.  Ver imagen tomada del blog Cardiorespiratoriouq:

Huesos del toráx 1

Debido a la presencia del hígado, hacia el lado derecho el diafragma se encuentra plegado un poco más hacia arriba.

 

Abdomen

Para efectos de estudio, el espacio del abdomen se delimita por los hipocondrios derecho e izquierdo en la zona superior y por flancos vacíos derecho e izquierdo en los laterales.  Véase la imagen tomada de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de México, correspondiente al cuadrante francés de división abdominal (más popular que el americano, que lo divide en cuatro áreas):

Cuadrante francés del abdomen

En el abdomen se localizan los únicos músculos del cuerpo que no articulan con hueso:  los rectos abdominales.

 

Sistema osteomioarticular

Huesos

Posee funciones de soporte, protección, movimiento y homeostasis.

Su homeostasis es específicamente mineral.

Según la forma, sus tipos son largos (fémur), cortos (falanges), planos (omoplato) y sesamoideos (amorfos, como los de la mano, la rótula o los huesecillos del oído).

Desde un punto de vista naturópata, los de mayor consulta son los correspondientes al cinturón pélvico y escapular.

La estructura de un hueso fundamentalmente se reconoce en tres áreas:  epífisis (cabeza o extremo del hueso), metáfisis (unión entre la epífisis y la diáfisis) y diáfisis (parte alargada de un hueso).  Véase la imagen tomada de Biología WEB:

Hueso estructural

Anatómicamente un hueso se localizará según su proximidad o lejanía respecto de la columna vertebra o del lugar donde se origina su formación.  Si lejano, la descripción dirá “distal”; si próximo, “proximal”.

Hay huesos compactos y  huesos esponjosos.  Un hueso compacto no tiene trabéculas como el esponjoso.  El hueso compacto tiene una formación longitudinal de anillos concéntricos alrededor de un canal central denominada canales de Havers, que conectan con otros (llamados de Volkmann) que perforan el periostio.  Son canales utilizados por los vasos sanguíneos, linfáticos y nervios.  Entre estos canales concéntricos hay unos pequeños orificios (lacunae) que alojan a los osteocitos.  Cada lacunae dispone a su vez de canículas para prolongar a los osteocitos y posibilitar el flujo de nutrientes.  Al conjunto de canales conceéntricos, lacunae y canículas (con sus osteocitos) se le llama osteón o sistema de Havers.

El hueso esponjoso no contiene el complejo osteón, sino unos espacios huecos llenos de médula ósea roja llamados trabéculos.  Los vasos sanguíneos penetran directamente al hueso esponjoso.  El hueso esponjoso es principalmente epífisis ósea.

 

Las células óseas son 4:  osteoblastos, osteocistos, osteoclastos y las progenitoras. 

  • Osteoblastos:  formadoras del hueso (osificación).  Generan colágeno.  Están en la superficie del hueso y sus aportes se van envolviendo por la matriz ósea hasta convertirse en osteocitos.  Mantenimiento, crecimiento y reparación del hueso.  Sin capacidad de mitosis.
  • Osteocitos:  no generan materiales de la matriz ósea (osificación), pero su trabajo es mantener la actividad del tejido óseo como el intercambio de nutrientes y producto de desecho.  Células maduras, ya del hueso formado.  Sin capacidad de mitosis.
  • Osteoclastos:  están en la supeficie del hueso y su trabajo consite en la reabsorción ósea:  eliminación de tejido óseo liberando minerales.  Degrada y reabsorbe el hueso.
  • Células osteoprogenitoras:  generan los osteoblastos y osteocitos.

    Se encuentran tanto en el periostio como en el endostio.  Poseen capacidad de división celular.

 

Articulación

Implica unión entre hueso y cartílago y no hueso y músculo.  Las hay fibrosas:  huesos unidos a través de un tejido fibroso (huesos de la cabeza); cartilaginosas: cartílago y hueso; sinoviales (criterio morfológico).  Diartrosis:  amplitud de movimiento con intervención de cartílago y revestimiento; anfiartrosis:  de movilidad escasa, mediadas por un cartílago elástico, como los huesos de la columna verterbral; sinartrosis:  articulaciones rígidas, sin movimiento, como la de los huesos del cráneo.

 

Músculos

Hay lisos, bajo la acción del sistema vegetativo autónomo, con participación de la actina y miosina en sus movimientos:  su movimiento es involuntario, y participa en el aparato excretor, reproductor, vasos sanguíneos, piel y órganos internos; estriados, bajo cobertura del sistema nervioso central, unidos a los huesos, y mueven el esqueleto, el globo ocular y la lengua; y cardíacos:  sus células son como la del músculo estriado, pero funciona como la del liso:  su trabajo es autónomo (sin estimulación nerviosa) y bombea sangre a través del sistema circulatorio.

El 40% del cuerpo humano está formado por músculos.

Posibilitan el movimiento y la estabilidad del cuerpo en conjunción con el esqueleto.  Desplazamineto de la sangre.  Su función principal es contraerse para dar origen al movimiento o desplazamiento.

Los músculos están formados por una proteína llamada miosina y otra llamada actina, que a su vez forman parte de las miofibrillas, que a su vez forman parte de los filamentos de las fibras musculares.  La miosina está en todo el reino animal y en algunos vegetales que poseen la capacidad de moverse.

Por su forma son fusiformes (en forma de hueso alargado), planos y anchos (como los del abdomen), abanicoides (deltoides), circulares (ano y píloro) y orbiculares (ojos y labios).

 

Sistema respiratorio

Formado por fosas nasales, boca, epiglotis, faringe, laringe, tráquea, bronquis, pulmones, sacos alveolares, diafragma, caja toráxica.   Su trabajo es captar oxígeno (O2) y eliminar el CO2 proveniente del metabolismo celular.

El trabajo de entrada y salida del aire (inspiración y espiración) se llama ventilación.

Sistema cardiovascular

Encima del diafragma, detrás del esófago, detrás del esternón, rodeado por los pulmones.

Su función es que la sangre llegue al cuerpo y puedan las células nutrirse (de electrolitos, aminoácidos, linfa, etc).  El órgano impulsor es el corazón.  Además del corazón, el sistema está integrado por los vasos sanguíneos (arterias, venas y capilares), la sangre, el sistema linfático (vasos linfáticos, ganglios, órganos linfáticos como bazo y timo, médula osea, linfa y tejidos linfáticos como la médula ósea).

Además de llevar nutrientes, la sangre recoge los desechos metabólicos del organismo a eliminarse a través de la orina  (riñones) y la respiración (pulmones).  Contribuye a mantener la homeostasis nivelando el pH y estabilizando la temperatura corporal.

El corazón late unas 75 veces por minuto, aproximadamente.  Ubicado entre el segundo y quinto espacio intercostal izquierdo.

image

Sistema circulatorio

Función:

  • El corazón tiene dos bombas o cámaras donde trabaja recibiendo y enviando sangre.  El lado derecho es con sangre venosa y el izquierdo, arterial.
  • El lado derecho (su aurícula) recibe de las venas cava inferior y superior la sangre viciada (digamos desoxigenada).  De allí, de la aurícula, a través de la válvula tricúspide, pasa luego al ventrículo derecho (sístole auricular), de donde es bombeada a los pulmones a través de la arteria pulmonar (sístole ventricular).  La arteria pulmonar se bifurca en sendas vias hacias ambos pulmones.  Hasta acá el proceso de llama circulación menor porque consiste en recoger por vía de las venas la sangre hacia el corazón.
  • Una vez que llega la sangre (desoxigenada) a los pulmones, ocurre un proceso denominado hematosis:  los eritrocitos cambian su bióxido de carbono por una nueva carga de oxígeno.  La sangre se oxigena y, a través de las cuatro venas pulmonares, va a la aurícula izquierda.
  • El lado izquierdo del corazón recibe tal sangre oxigenada en su aurícula, de donde pasa, a través de la válvula mitral (sístole auricular),  al ventrículo para ser bombeada al cuerpo y sus capilares (sístole ventricular) mediate la arteria aorta.  Esto se llama circulación mayor porque implica un trabajo de bombeo a través de la vía arterial.  Cuando todo el conjunto del corazón se relaja para recibir nueva sangre, se llama diástole.

El impulso nervioso del corazón proviene del nodo sinusal (nodo de Keith-Flack, ubicado en la parte superior de la aurícula derecha), coordinado por el sistema nervioso autónomo.  Su músculo es miogénico, es decir, se excita a sí mismo

image

 

Sistema digestivo

Conformado por boca, faringe, estómago, Intestino delgado y grueso, hígado, páncreas.

image

Su función es transportar (alimentos), segregar (jugos digestivos), absorber (nutrientes) y excretar (desechos).

Básicamente su trabajo es transformar mediante enzimas lípidos, glúcidos y proteínas en unidades más sencillas que puedan ser llevadas por la sangre.

Es un largo tubo de 11 mt, desde la boca al ano.

Proceso digestivo:

El bolo alimenticio se forma en la boca con la intervención de dientes y secreciones salivales, baja luego por la faringe, el esófago, hasta llegar al estómago (1.5 lts); acá hay secreción de jugos gástricos que transforman el bolo en quimo; el quimo pasa al intestino delgado (6 mts), cuya primer tramo es el duodeno, donde recibe secreciones intestinales, bilis y jugos pancreáticos (enzimas) que lo degradan a sustancias más simplemente solubles para la absorción; las sustancias resultantes continuan al intestino grueso (1.5 mts), donde aun le son extraidas nutrientes y agua; finalmente el desecho es expelido al recto, cuya orificio terminal es el ano, por donde es expulsado el material indigerible.

El estómago trabaja a base de pepsina.  En su interior hay dos tipos de células principales:  parietales (que segregan ácido clorhídrico (HLC)) y factor intrínseco (una glucoproteína que absorbe la vitamina B12 duodenal).  Hay, además, otras de importancia estelar:  las oxínticas, que segregan pepsinógeno.

En la secreción del jugo gástrico estomacal interviene tanto el sistema nervioso como el endocrino.  Es un proceso con intervención participación de:  gastrina, colecistoquinina (CCK), secretina y péptido inhibidor gástrico (PIG).

El estómago no digiere carbohidratos, sino lípidos y proteínas (pepsinas, principalmente).

El páncreas tiene una íntima relación con el duodeno, hacia el cual segrega su jugo pancreático para la facilitar la digestión de los alimentos.  En la sangre vierte una hormana para controlar los azúcares.

El hígado pesa kilogramo y medio.  Se divide en cuatro lóbulos.  A través de los conductos biliares conducen su bilis al duodeno.   El hígado almacena su bilis en la vesícula biliar para apoyar la digestión.  La vesícula biliar mide de 5 a 7 cm.

En el intestino delgado se absorben minerales y vitaminas.  Mide 7 mts.  Empieza en el píloro y termina en la válvula ileocecal, hacia el intestino grueso.  Su duodeno mide 25 cm.  El yeyuno está a 30 cm después del píloro y el duodeno, y es una porción de intestino delgado que se extiende hasta el ileón, la regíon de la válvula ileocecal.

El instestino grueso se inicia en la válvula ileocecal, en el ciego, y se extiende hasta el recto.  Mide de un 1.20 a 1.60 mts.  En el ciego tiene un  grosor de 7 cm y llegando al recto de 3.  Del ciego hacia arriba está la porción de intestino grueso llamada ascendente (15 cm), luego sigue el colon transverso (50 cm) y, finalmente, el colon descendente (10 cm).  El colon sigmoideo, recto y ano son las partes terminales del aparato digestivo.

 

Sistema urinario

Conjunto de órganos cuyo propósito es la producción de orina como vehículo para la eliminación de los desechos nitrogenados del metabolismo (úrea, creatinina y ácido úrico) y la osmeorregulación.  Son estructuras que filtran fluidos corporales.

Está formado por órganos secretores (riñones) y excretores (uréteres, vejiga y uretra).

Los riñones eliminan los resíduos del organismo, equilibran electrolíticamente y estimulan la producción de glóbulos rojos.  Su función es formar orina mediante el filtrado sanguíneo:  en un principio la orina es idéntica al plasma sanguíneo, pero carente de proteínas plasmática (albúmina, globulinas y fibrógeno); en una segunda instancia, es un líquido del que se le reabsorbe su agua y otras sustancias.

La nefrona es la unidad anatómica del riñón, su unidad de filtración.  Depura, apoya en la formación de los glóbulos rojos.

 

Sistema linfático

Es una estructura anatómica cuya misión es transportar la linfa siempre hacia el corazón.  La linfa es un líquido transparente que recorre los vasos linfáticos y proviene (y regresa) de la sangre.  Los vasos linfáticos son unos conductos cilíndricos parecidos a los vasos sanguíneos.  La linfa se genera en el exceso de líquido que sale de los capilares sanguíneos y se recoge finalmente hacia las venas subclavias.

Después del transporte de sangre, el de linfa es la segunda estructura de conducción de fluidos en el organismo.  En consecuencia el sistema linfática es parte del aparato circulatorio.  Lo componen los vasos linfáticos, los ganglios, el bazo y el timo (los órganos linfáticos), los tejidos linfáticos (las amígdalas y la médula ósea) y la linfa.

Mantiene un equilibrio osmolar, forma y activa el sistema inmunitario, recolecta contenido intersticial (quilo, substancia grasosa) y controla la concentración de proteína intersticial, el líquido intersticial y su presión.

Los ganglios linfáticos son nódulos en forma de racimos.  Combaten gérmenes e infecciones.  Notablemente se localizan en las axilas, la ingle, el cuello, la cara, los huecos supraclaviculares, los huecos poplíteos.  Los conductos y nódulos linfoideos son pequeñas bolsas entre los vasos linfáticos que almacenan los glóbulos blancos, específicamente los linfocitos.

image

El bazo tiene la función de filtrar la sangre y limpiarla de formas celulares alteradas; junto con el timo y la médula ósea maduran los linfocitos (leucocitos).  De allí su importancia inmunitaria.

Deja un comentario »

Protegido: Anatomía y fisiología I (trabajo previo a clases)

Este contenido está protegido por contraseña. Para verlo introduce tu contraseña a continuación:

Escribe tu contraseña para ver los comentarios.

Los oligoelementos [trabajo final de Biología y bioquímica]

 

Índice

I Prólogo 3

II Introducción 4

III Los oligoelementos 9

IV Epílogo 16

V Apéndice 17

Bibliografía y recursos electrónicos 27

__________

 
I. Prólogo

Los oligoelementos se escribe, en primer lugar, como un requerimiento de la cátedra de Biología y Bioquímica del Instituto Educativo de Naturismo Manuel Lezaeta Acharán, ubicado en Caracas, Venezuela. Ha de quedar claro que este propósito se circunscribe dentro de la motivación personal por aprender, asimilar lo más organizadamente posible un breve sector de la ingente materia bioquímica.

Habría bastado con enumerar los elementos de marras, desarrollarlos brevemente y listo. Pero el caso es que dio lugar a una segunda motivación para escribirlo: poner un poco de orden en el caos que impera en la INTERNET en relación al tema.

En efecto, después de dos semanas de indagaciones, y después de decenas de páginas WEBs consultadas, resultó realmente agobiante que nadie se pusiera de acuerdo sobre lo que debe considerarse “oligoelemento”. Por lo menos en el mundo convulso de los bits, para no hablar de los siempre tranquilizantes libros de textos consultados.

No obstante algunas páginas convenir previamente en un criterio básico para desarrollar el tema sobre tales elementos, más pronto que tarde se corroboraba que incurrían en el desorden, por ejemplo, de tomar por oligoelementos lo que por presencia numeraria en el organismo vivo es macro o micro elemento.

Según lo explorado, ninguna página mantuvo la integridad de criterio, y la prueba está latente dentro de las referencias dadas a pie de página o en la bibliografía final.

Esto nos pone en situación de presentar de modo organizado un texto correctivo sobre la materia descrita, colocando a los oligoelementos bajo criterio justo en que debe presentarse: sustancias de presencia ínfima en el metabolismo de los seres vivientes, varios de ellos de fundamental importancia en el sostén vital.

Sea dicho lo anterior de manera humilde y, por supuesto, con apertura hacia probables correcciones por parte de algún avezado. Y sea dicho, también, con la gran satisfacción de compartirlo y ─¿por qué no?─ esperar combatir aunque sea un poquitín el gran marasmo cibernáutico sobre el tema.

En partes de trabajo colocamos notas a pie de página, referencias bibliográficas suscintas, debidamente ampliadas en la bibliografía general.


II. Introducción

Bioquímica

La bioquímica estudia la composición química de los seres vivos, la base química que hace posible el soporte de la vida; es decir, las moléculas que componen las células y los tejidos, y que, con sus reacciones, catalizan el metabolismo celular permitiendo funciones fundamentales como la digestión, la fotosíntesis, la inmunidad, la protección, la reparación, etc.   En fin, es estudio de biomoléculas y biosistemas.

El entendido de que todo ser vivo contiene carbono es base conceptual y existencial para la bioquímica dado que es su campo de ejercicio y estudio.  Significa que hay una química de la vida, que existen moléculas y composiciones que imprescindiblemente forman parte estructural de cualquier especie de vida conocida.  Véase:

De los 92 elementos naturales conocidos, solamente 25 elementos forman parte de la materia viviente. De estos 25 elementos, el Carbono, el Oxígeno, el Hidrógeno y el Nitrógeno están presentes en el 96 % de las moléculas de la vida. Los elementos restantes llegan a formar parte del 4 % de la materia viva, siendo los más importantes el Fósforo, el Potasio, el Calcio y el Azufre. (1)

Existen, luego, moléculas de la vida, primordialmente de carbono, más apropiadamente conocidas como “biomoléculas”.  O de otro modo:  existen elementos primordiales y constantes en la composición de la materia viva llamados “bioelementos”, los cuales son, como se dijo en la cita, carbono, oxígeno, hidrógeno y nitrógeno.

El hecho de que la bioquímica estudie la composición de la vida, es decir, la materia que contiene carbono, delimita su objeto y acción básicamente sobre los denominados compuestos orgánicos, que son las moléculas contentivas de carbono.

Tales compuestos orgánicos pueden clasificarse de variadas maneras, atendiendo a su origen, estructura, peso molecular, etc.  Según su origen (origen natural y no sintético), por ejemplo, pueden desglosarse en carbohidratos, lípidos, proteínas, ácidos nucleicos y moléculas pequeñas, biosintetizados o presentes en los seres vivos, a diferencia de otros también orgánicos pero generados “sin la intervención de ningún ser vivo, en ambientes extracelulares y extravirales” (2), como los de origen geológico cual el benceno (presente en el petróleo) o de síntesis planetaria cual el ácido fórmico.

Según su origen, los hay también sintéticos, obtenidos mediante procesos artificiales, como la úrea sintetizada por Wöhler.

De entre los compuestos naturales, biosintetizados, la bioquímica se centra especialmente en los siguientes tres grupos:  carbohidratos, lípidos y proteínas, sobremanera sobre éste último.  Las proteínas, muchas de ellas enzimas, históricamente han acaparado la atención del estudio bioquímico, de modo intenso en tanto el metabolismo celular y el enigma vital han sido los cometidos científicos de mayor vigor investigativo:  Proyecto Genoma Humano, ADN, ARN, membrana celular, ciclos energéticos.

El metabolismo, con sus complejos e interrelacionados procesos bioquímicos y físico-químicos, es el soporte basal de la vida de la célula a escala molecular, regulando actividades como crecimiento, reproducción, nutrición, estímulos, mantenimiento de estructuras, etc.  De modo que hay una química fundamental de la vida, un conjunto básico de reacciones, del mismo modo que existen también procesos físico-químicos primordiales.

La célula, en su escala molecular, en su bioquímica, es una expresión replicada en macro por el ser vivo que la porta:  intercambia materia y energía con el medio para sostener funciones de crecimiento, reproductivas o de nutrición, entre tantas otras.  En fin, para sostener su propia vida.

Para ello, como ser vivo, se aboca a convertir permanentemente energía de una forma a otra para subsistir, comprendiéndose esto emblemáticamente en la observación del proceso de nutrición.  Algunos alimentos, algunos químicos o cuotas de energía son generados de modo autónomo, así como otros no y deben ser tomados del medio.

Tal es el metabolismo de la vida.  “El organismo consigue que sustancias activas se transformen en no activas” (3), autofabricándolas o incorporándolas.  En el ámbito molecular bien puede ocurrir que, a través de reacciones anabólicas, la célula construya proteínas; como lo inverso, que a través de reacciones catabólicas, las proteínas (y polisacáridos, por ejemplo) sean degradadas a sustancias más simples.

Se trata de un constante proceso de intercambio, liberación, utilización, degradación y conversión energética con propósito de mantenimiento vital (crecimiento, reproducción, etc.).

El siguiente es un extracto de un trabajo on line que ilustra una minúscula porción de lo que ocurre en el plano metabólico celular cuando, en virtud de procesos físico-químico (bioquímica), acaece el trabajo generador o tratante tanto de la materia como de la energía para sus propios requerimientos:

La glucosa y la fructosa se unen, enlazándose a través de un átomo de oxígeno. Y forman la sacarosa. Esta es una reacción anabólica y como se elimina agua, a esta reacción se le conoce como síntesis por deshidratación
Los polisacáridos y las proteínas se sintetizan por la reacción de síntesis por deshidratación.
El disacárido maltosa al agregarle agua se descompone en dos moléculas de glucosa. Esto forma parte del proceso llamado catabolismo y la reacción específica se le conoce con el nombre de hidrólisis.
Mediante la hidrólisis, se degradan las moléculas grandes que se encuentran en las células vivas. Los hidratos de carbono, los lípidos y las proteínas se degradan por hidrólisis en moléculas más pequeñas y útiles. (4)

En el ínterin de esta fenomenología de la vida, eminentemente bioquímica y física, donde “la materia es una forma de energía que posee substancia y masa, y ocupa espacio” (5),  y los compuestos orgánicos tienen el rol estelar (hablamos de bioquímica y presencia de carbono, básicamente), ocurre multitud de procesos energéticos que no tan solo se conforman con tales biomoléculas o bioelementos ya mencionados, es decir, con carbohidratos, lípidos y proteínas, con carbono, hidrógeno, oxígeno y nitrógeno, respectivamente.

Otros factores, como los minerales y las vitaminas, coadyuvan al sostenimiento exitoso del hecho vida.  Los minerales, substancias naturales inorgánicas, son esenciales en muchos procesos vitales y las vitaminas, más gravemente, son compuestos heterogéneos nutritivos imprescindibles.  En general entrambos actúan como catalizadores de todos los procesos fisiológicos, directa o indirectamente.

Minerales y vitaminas

Para efectos pedagógicos de claridad, ordénese lógicamente el rompecabezas del discurso bioquímico hasta ahora esbozado hasta acá.

De los 92 elementos conocidos, 25 están presentes en las formas de vida.  De estos, apenas 4 (carbono, oxígeno, nitrógeno e hidrógeno) están presentes en el 96% de las moléculas de la vida.  A la totalidad de tales elementos se le llama bioelementos, bioelementos primarios al grupo de los cuatro y bioelementos secundarios al resto.  Entre estos últimos a su vez hay unos bioelementos secundarios indispensables (presentes en todos los seres vivos:  fósforo, azufre, calcio, sodio, potasio, magnesio, cloro, hierro, yodo) y otros bioelementos secundarios variables (presentes en algunos seres vivos:  boro, bromo, cobre, flúor, manganeso, silicio)

Los bioelementos primarios son indispensables para formar las biomoléculas o compuestos orgánicos ya mencionados, primordialmente carbohidratos, lípidos y proteínas.  Moléculas de carbono (biomoléculas) que, por su protagonismo vital, constituyen el campo de enfoque de la bioquímica como disciplina científica.

Pero también son bioelementos, y por ende objeto de enfoque de la bioquímica, aquellos secundarios mencionados que, si es cierto que no son estrictamente necesarios para la configuración molecular de la vida, realizan un trabajo imprescindible para su conservación y perpetuación.  Ilustrando su importancia en el ámbito de la vida animal, véase lo que dice Harold A. Harper:

El organismo animal requiere 7 minerales principales que son:  calcio, magnesio, sodio, potasio, fósforo, azufre y cloro [bioelementos secundarios indispensables, como se lleva dicho].  Estos minerales constituyen del 60 al 80% de todo el material inorgánico del cuerpo.  Además, por lo menos otros 7 minerales son utilizados por el organismo en cantidades sumamente pequeñas; ellos son:  hierro, cobre, yodo, manganeso, cobalto, zinc y molibdeno. (6)

Aunque forman un pequeño porcentaje de la constitución total de los tejidos animales, los minerales son esenciales en cantidad de procesos vitales.    Más ampliamente, el sodio, potasio, magnesio y calcio están presentes en todos los seres vivos.  El magnesio, por ejemplo, es un componente de la clorofila y de muchas enzimas.  En el ámbito celular:

Los iones sodio, potasio y cloruro intervienen en el mantenimiento del grado de salinidad del medio interno y en el equilibrio de cargas a ambos lados de la membrana . Los iones sodio y potasio son fundamentales en la transmisión del impulso nervioso (7)

Algunas precisiones en general:

· El calcio juega un papel importante en la excitabilidad neuromuscular, en la coagulación sanguínea, en la permeabilidad de la membrana celular.

· Junto con el fósforo, en una relación apropiada, interviene en la normal osificación de los organismos

· Junto al potasio, en una relación apropiada, contribuye a la normal actividad muscular

· El sodio y el potasio son importantes en el proceso osmótico del metabolismo del agua

· Ciertos minerales integran compuestos fisiológicos importantes:  yodo en la tiroxina, hierro en la hemoglobina, zinc en la insulina, cobalto en la vitamina B12, azufre en la tiamina, biotina, coenzima A y ácido lipoico.

Otros elementos, como el flúor (resistencia dental ante bacterias), el aluminio (se sabe que interfiere en la absorción de fosfatos), el boro (metabolismo del calcio, cobre y magnesio, y crecimiento en las plantas), el selenio (antioxidante, micronutriente, respiración tisular), el cadmio (elemento muy tóxico, con función en los sistemas biológicos) y el cromo (al parecer participa en el metabolismo de los lípidos e hidratos de carbono) están presentes en los tejidos orgánicos, pero con función incierta o, dígase, de menor preponderancia.

Tales minerales, en esta su condición bioelemental, son los componentes inorgánicos de la alimentación, imprescindibles para el normal funcionamiento metabólico, que deben incorporarse al ser vivo tomados de la naturaleza.  Su función final es constituir estructuras y metabolizarse en funciones.

Del mismo modo, las vitaminas, que son sustancias orgánicas complejas (poseen carbono) no biosintetizables en el organismo o producidas en insignificantes cantidades, deben incorporarse a través de la ingesta alimentaria.  Pero a diferencia de los minerales, que constituyen estructuras en los tejidos y poseen importancia en los procesos metabólicos, las vitaminas son nutrientes esenciales imprescindibles en tales procesos, esto es, imprescindibles para la vida.

Refiere Harper lo que sigue que “Cuando los animales de experimentación son alimentados con una dieta químicamente definida que contiene sólo proteínas, carbohidratos y grasas purificados, así como los minerales necesario, los animales mueren.” (8)

Es decir, pueden bioquímicamente existir las circunstancias elementales y fundadoras de la vida (carbono, oxígeno, hidrógeno y nitrógeno) para la eventualidad de ella misma, pero sin la presencia de estas sustancias “accesorias” (las vitaminas), aunque sea en pequeñísimas cantidades, no hay mantenimiento o sostenimiento vital en el plano del tiempo. 

Las vitaminas son sustancias orgánicas […] imprescindibles en los procesos metabólicos que tienen lugar en la nutrición de los seres vivos. No aportan energía, son acalóricas, puesto que no se utilizan como combustible, pero sin ellas el organismo no sería capaz de aprovechar los elementos constructivos y energéticos suministrados por la alimentación, por esta razón, también se las considera nutrientes (9)

Pero ya este punto escapa a la cobertura de las presentes líneas, cuyo propósito final ha sido contextualizar, bioquímicamente, el tema que sigue sobre los minerales: los oligoelementos.

________________

Referencias

1. Tomado de Isabel Velasco: Biología… [en línea]. – p. 49.
2. “Compuestos orgánicos” [en línea]. – En: Wikipedia… – [ca. 8 pantallas]. – http://es.wikipedia.org/wiki/Compuestos_org%C3%A1nicos .
3. “Metabolismo” [en línea]. – En: Wikipedia… – [ca. 1 pantalla]. – http://es.wikipedia.org/wiki/Metabolismo .
4. “Metabolismo celular” [en línea]. – En: CIAM… – [ca. 2 pantallas]. – http://ciam.ucol.mx/villa/materias/RMV/biologia%20I/apuntes/2a%20parcial/metab%20celular/metabolisoc.htm [también descargable en formato PDF en http://ciam.ucol.mx/portal/portafolios/ramonmagallanes/apuntes/METABOLISMOT.pdf]
5.  Nasif Nahle Sabag: “Biología” [en línea]. – En: Biology Cabinet… – [ca 11 pantallas]. – http://www.biocab.org/biologia.html.
6. Harold A Harper: Manual de química fisiológica, p. 460
7. “Bioelemento” [en línea]. – En: Wikipedia… – [ca 4 pantallas]. – http://es.wikipedia.org/wiki/Bioelemento.
8. Harper: Op. cit., p. [97]
9. “Las vitaminas I: funciones y necesidades” [en línea]. – En: I – Natación. – [ca 2 pantallas]. – http://www.i-natacion.com/articulos/nutricion/vitaminas1.html.

III. Los oligoelementos

Se dijo en la introducción que los minerales constituyen una cantidad relativamente pequeña de los tejidos del organismo completo, pero que, no por ello, dejan de ser esenciales en muchos fenómenos vitales.  De hecho, hablando de los organismos animales, se precisó que 7 minerales son requeridos de manera primordial:  calcio, magnesio, sodio, potasio, fósforo, azufre y cloro; y que otros 7 son requeridos en cantidades muy ínfimas.  En este contexto sobre las cantidades necesarias de determinados minerales en las funciones fisiológicas, cabe la consideración sobre los oligoelementos (“oligo” es un prefijo que significa “poco”).

En efecto, los oligoelementos son minerales que se requieren en muy baja cantidad para el correcto funcionamiento de casi todos los procesos fisiológicos que mantienen la salud y energía en los seres vivos.  Son sustancias imprescindibles para la vida que no se sintetizan en el organismo y que deben incorporarse a través de la alimentación.  Regulan e intervienen en funciones respiratorias, digestivas, neurovegetativas y musculares, y tienen incidencia en las defensas inmunitarias del organismo.  Trabajan estrechamente ligados a enzimas (proteínas biocatalizadoras elaboradas por el organismo) para, químicamente, eventualizar el metabolismo celular:  formar estructuras, regular las respuestas fisiológicas, la transmisión nerviosa, la asimilación alimentaria y la eliminación de desechos.

Por poner un ejemplo para destacar la importancia de tales minerales (oligoelementos o no) sobre el hecho vital, considérese el efecto perjudicial de los radicales libres sobre la salud celular y la posibilidad que tiene el organismo de combatirlos a través de un trabajo enzimático que incorpora cobre, manganeso, zinc o selenio, por un lado, y vitamina C y E por el otro.

O este otro ejemplo:  el cromo, que es un oligoelemento requerido en ínfimas cantidades, ayuda a metabolizar la glucosa.  Cuando el mineral escasea, el organismo se hace intolerante a la glucosa y puede luego sobrevenir un falso diagnóstico de diabetes. La “diabetes” entonces podría ser curada con una ingesta suficiente de cromo.

Así también (para seguir con los ejemplos) una deficiencia de magnesio (que no es propiamente un oligoelemento, sino un macroelemento) podría acarrear descalcificación, calambres, nerviosismo, falta de apetito, convulsiones, arritmias cardíacas y enfermedades degenerativas.

En general, una carencia biomineral podría degenerar en una paralización o inhibición de algunos sistemas enzimáticos.

La lógica invita a pensar en que, si los minerales (macro, micro y oligoelementos) realizan un trabajo coenzimático en la agilidad de los procesos metabólicos, y estos son garantes del sostenimiento vital celular, el envejecimiento prematuro podría ser combatido con una ingesta de cantidades adecuadas.

 

Clasificación

Como sustancias de imprescindible participación en el metabolismo de la vida (enfoque bioelemental), de acuerdo a su necesaria o apropiada cantidad en los organismos vivos, los minerales se pueden dividir en macroelementos (medibles en gramos:  sodio, potasio, calcio, fósforo, magnesio, cloro y azufre), microelementos (medibles en miligramos:  hierro, flúor, yodo, manganeso, cobre y zinc) y oligoelementos (medibles en microgramos:  cobalto, silicio, níquel, cromo, litio, molibdeno, selenio, vanadio y arsénico).  Por supuesto, existen otras clasificaciones, atendiendo ya a otros criterios físico-químicos y de estructura de los minerales, como la de Strunz y Kostov.  En el transcurso mismo de la introducción se expuso grosso modo una clasificación que comprendía a estos minerales vitales junto a otros elementos de comportamiento bioquímico (carbono, oxígeno, etc.), cuando se habló de bioelementos primarios y secundarios.

Pero para efectos de la imprescindibilidad bioquímica, esto es, su condición indispensable de vida, conviene la clasificación mineral primera presentada:  macroelementos, microelementos y oligoelementos.  De hecho, como elementos imprescindibles para la vida, en la tabla periódica de los elementos se señalan en color aguamarina, morado y verde claro los elementos esenciales, mayoritarios los del grupo primero y de pequeña y muy pequeña presencia en los organismos los de los otros dos grupos. En todo caso, su esencialidad para la vida queda expresada en atención a los siguientes criterios

    • Su ingesta insuficiente produce deficiencias funcionales, que pueden revertirse cuando el elemento recupera su nivel fisiológico óptimo.
    • El organismo no puede crecer ni completar su ciclo vital sin ese elemento
    • El elemento debe poseer una influencia directa sobre el organismo y estar involucrado en sus procesos metabólicos
    • El efecto de un elemento esencial no puede ser logrado totalmente por ningún otro elemento. (1)

image

(Imagen tomada de Wikipedia)

Entre los dos últimos grupos, a saber, entre los elementos de traza y de esencialidad discutida, se ubican los oligoelementos, esas sustancias protagonistas en ínfimas cantidades dentro del metabolismo de los seres vivos, varias de ellas (con excepción de los de “Esencialidad discutida”) con fundamentales funciones de sostén vital .  Tales son:  hierro (Fe), yodo (I), zinc (Zn), cobre (Cu), manganeso (Mn), flúor (F), silicio (Si), cromo (Cr), cobalto (Co), vanadio (V), molibdeno (Mo), níquel (Ni) y arsénico (As), todos ellos respondiendo al criterio clasificatorio de que son requeridos en el organismo en cantidades menores a 100 mg. (Se incluye el selenio [Se], un oligoelemento que no está reseñado como esencial, pero que, no por ello, deja de cumplir un rol importantísimo como regulador hormonal y antioxidante celular).

Sin embargo, si se asume el criterio de marras de considerar que oligoelemento es aquel que es requerido en el organismo en cantidades inferiores a 100 mg, no parecería estarse respetando el criterio anteriormente expuesto de que microelemento es aquel expresable cómodamente en mg y oligoelemento en mcg (por supuesto, aparte del criterio definidor biológico).   Por ejemplo, fácilmente podríase considerar oligoelemento al silicio, requerible por el organismo en cantidades diarias comprendidas entre 5 a 20 mcg (20 microgramos = 20 mcg); no así el hierro, cuya cantidad requerida por el organismo es 15 mg (por debajo de los 100 mg dichos de la regla), pero excesivamente expresable en mcg así:  15000 mcg.  Para que se entienda, véase la siguiente tabla, que resume las confusiones en que incurre la literatura al englobar como oligoelementos a los microelementos y a veces hasta los macroelementos (se ordenan los elementos de mayor a menor, según la cantidad por la cual es requerida en el organismo):

Elemento

expresión en mg

expresión en mcg

Hierro

18

18000

Zinc

15

15000

Manganeso

9

9000

Flúor

4

4000

Cobre

3

3000

Molibdeno

0.25

250

Cromo

0.2

200

Yodo

0.15

150

Níquel

0.15

150

Selenio

0.07

70

Silicio

0.02

20

Venadio

0.02

20

Arsénico

0.015

15

Cobalto

0.002

2

A golpe de vista resaltan dos grupos de elementos, el primero mejormente expresables en mg:  hierro, zinc, manganeso, flúor y cobre; y el segundo, mejormente expresable en mcg:  molibdeno, cromo, yodo, níquel, selenio, silicio venadio, arsénico y cobalto.  Nótese que la diferencia entre un grupo y otro es realmente tajante, precisamente en el corte entre el cobre y el molibdeno.

De tal modo que, para no seguir incurriendo en errores frecuentes en la literatura, que toma lo chico como grande y viceversa, y llega al grado de tratar al cobalto como microelemento (expresándolo en mg), para el presente trabajo se asumen como oligoelementos los mencionados en el segundo grupo:  molibdeno, cromo, yodo, níquel, selenio, silicio venadio, arsénico y cobalto, elementos minerales que realmente son requeridos por el organismo en las cantidades más ínfimas y a la vez comportan la condición de esenciales.

Como se dijo, se incluye el selenio, que no esta identificado como esencial en la tabla, pero que tiene una importancia significativa en procesos metabolícos; se excluye el wolframio, elemento esencial para algunos microorganismos, pero de incidencia no determinada en el humano; también se excluyen el litio, el boro y el cadmio, en discusión el primero y esenciales los segundos, pero sin determinación aun de sus niveles de participación bioquímica. De todos modos se reseñan en la lista del apéndice (“Macro, micro y oligoelementos”). El estaño, tampoco listado como esencial (como selenio, pero con escasa información), se reseña en el apéndice.

A continuación la exposición del comportamiento de cada uno de ellos en el organismo, así como las fuentes donde se consiguen, los problemas por exceso o defecto y las dosis de requerimiento.  Se colocan en el apéndice las especificaciones de los otros elementos (macro, micro y dudosos elementos) a fin de cubrir la posible disconformidad del lector con el criterio aquí utilizado.

Molibdeno

Comportamiento:  previene la anemia y las caries.  Al liberar hierro, su función es transferir átomos de oxigeno al agua.  Es componente esencia de la coenzima pterina, clave en la actividad de otros enzimas importantes para el organismo como sulfito oxidasa, aldehido oxidasa y xantina oxidasa.  Previene la gota y la concentración de ácido úrico.  Hace posible que el desecho celular de la utilización de proteínas se transforme en ácido úrico para ser excretado.  Evita la formación de cristales ácidos en articulaciones, cápsulas cenobiales y tendones.  Activa enzimas hepáticas para degradar el alcohol.  Por su efecto neutralizante, fortalece el sistema inmunológico ante infecciones y alergias.  Decisivo en el metabolismo del azufre en el organismo y en la formación de nuevas células cutáneas.  Al trabajar con el flúor, mantiene la fijación del calcio en los huesos.  De importancia en la producción de ADN.  Ayuda a la unión de hormonas esteroideas con sus receptores.  Cofactor de la hemoglobina.  Protector hepático.

Carencia:  desconocida

Exceso:  elevación del ácido úrico.  Diarrea.

Fuentes:  lácteos y derivados; agua de mar, germen de trigo, legumbres, cereales integrales y vegetales de hoja oscura, leguminosas.

Dosis necesaria:  75-250 mcg/día; lactantes:  15-40 mcg/día.

Cromo

Comportamiento:  participa en el transporte proteínico y en el metabolismo del azúcar, previniendo la diabetes al potenciar la acción de la insulina (mantiene los niveles normales de azúcar en la sangre).  Interviene en el crecimiento del feto.  Necesario en la formación de la córnea celular.  Activa el metabolismo de las grasas, de los carbohidratos.

Carencia:  intolerancia a la glucosa, neuropatía periférica, adelgazamiento.  Su contenido en el cuerpo baja con la edad. 

Exceso:  Es raro el exceso.  Insuficiencia renal crónica.

Fuentes:  carnes, hígado, riñones, algas, lácteos, pescados; aceites vegetales, cebolla, levadura de cerveza, lechuga, batata, berro, cereales integrales, aceitunas, cítricos,

Dosis necesaria:  50-200 mcg/día; lactantes:  10-60 mcg/día.


Yodo

Comportamiento:  es necesario en la síntesis de la hormona tiroidea (tiroxina) y la triiodothironina.  Previene la gota.  Antioxidante.  De importancia en la autoinmunidad.  Crecimiento mental y físico, funcionamiento de los tejidos nerviosos y musculares.   Agilidad mental.  Afecta la piel, el pelo, las uñas, los dientes y los huesos.

Carencia:  bocio

Exceso:  yodismo

Fuentes:  pescados, moluscos, mariscos,  sal marina, algas y frutos del mar, carne magra, huevos, leche; ajo, cebolla, limón, naranja, piña, hortalizas de hojas verdes

Dosis necesaria: 100-150 mcg/día; lactantes:  40-50 mcg/día.

Níquel

Comportamiento:  Necesario para el funcionamiento óptimo del páncreas.  Biocatalizador en metabolismo de los glúcidos, incrementa la acción de las hormonas, como la insulina (es esencial para la síntesis de ésta hormona).   Apoya la absorción del hierro.  Estabiliza el ADN y ARN.  Estabiliza la coagulación sanguínea.  Disminuye la acción de la adrenalina y, por consiguiente, regula el estrés.  Recomendable para combatir la anemia y enfermedades infecciosas. 

Carencia:  disminución en el crecimiento.  Anemia.  Dermatitis.  Deformidad de los huesos largos. 

Exceso:  toxicidad.  Alergias.

Fuentes:  moluscos; legumbres, cereales integrales (arroz integral), espinacas, cebolla, perejil, tomate, té, cacao, levadura de cerveza, nueces.

Dosis necesaria:  60-150 mcg/día.

Selenio

Comportamiento:  desintoxicante.  Poderosos antioxidante (actividad de la enzimas glutatión y peroxidasa) actividad sinérgica con la vitamina E.   Regulador de la hormona tiroidea.  Previene el cáncer y el envejecimiento de los tejidos.  Protege contra enfermedades cardiovasculares.  Estimula el sistema inmunológico.  Retrasa la miopía.  Incide en la tonificación de la piel.  Garantiza el buen funcionamiento de los músculos.  Previene las cataratas.  Previene el malestar del climaterio.  Tratamiento de la caspa, la seborrea y la caída del cabello.  Esencial en la respiración tisular (protege contra necrosis).

Carencia:  Debilidad y pérdida del cabello y uñas.  Caries, calvicie, desnutrición. 

Exceso:  seleniosis.  Pérdida de pelo, uñas y dientes.  Lesiones cutáneas.  Náuseas, diarrea, fatigas, pérdida del apetito.

Fuentes:  alimentos marinos, salmón, mariscos, carnes, carnes de aves, leche, queso, yogurt; germen de trigo, cebolla, ajo, tomate, brócoli, levadura de cerveza, cereales integrales, limón, hongos, verduras, leguminosas,

Dosis necesaria:  40-70 mcg/día; lactantes:  10-15 mcg/día.


Silicio

Comportamiento:  se encuentra en el organismo en una proporción de 7 gramos, presente en los tejidos, timo, paredes vasculares, glándulas suprarrenales, hígado, bazo, páncreas.  En la sangre está presente en 5 mg/litro.  Imprescindible en la asimilación del calcio, formación y nutrición de los tejidos.  Fortalece los huesos, interviene en la rápida regeneración ósea de las fracturas.  Vigoriza el tejido conjuntivo.  Opone resistencia a la celulitis.  Interviene en la formación de tejidos elásticos (arterias y ligamentos), previniendo la arteriosclerosis.  En niños corrige problemas de asimilación mineral.  Actúa frente a la osteoporosis al contribuir a la fijación de calcio.  Fortalece el sistema inmunológico.  Imprime rapidez a la cicatrización de heridas con tendencia a no dejar cicatriz.  Actúa contra procesos inflamatorios internos.  Retrasa el envejecimiento.  Beneficioso para el sistema nervioso.  Interviene en la síntesis de colágeno y en la formación de tejidos, cartílagos, como de huesos.

Carencia:

Exceso:  cálculos renales.

Fuentes:  agua potable; vegetales, cereales integrales, levaduras de cerveza, maíz, calabaza, sandía o patilla, cola de caballo, tubérculos, hortalizas.

Dosis necesaria: 5-20 mcg/día.

Vanadio

Comportamiento:  esencial en algunos organismo y, en humanos, de importancia en la actividad de la insulina.  Interviene en la mineralización de huesos y dientes (previene las caries).  Estimula y metaboliza la glucosa y el hierro, respectivamente.

Carencia:  malformaciones óseas.

Exceso:  es neurotóxico.  Hemorragias.  Nefrotóxico.  Retardo en el crecimiento.  Pérdida del apetito.  Trastorno maníaco-depresivo.  Muerte.

Fuentes:  perejil, semillas de eneldo, pimienta negra, champiñones, frutas verdes y verduras.

Dosis necesaria: 6-20 mcg/día.

Arsénico

Comportamiento:  extremadamente tóxico, pero en consideración de estudio como esencial para la vida.  El organismo lo asimila a través de la dieta en forma de arsenobetaina, en vez de la forma inorgánica, de mucha toxicidad.   En el 2010 se descubrió una forma de vida que sustituye el fósforo (elemento que hasta entonces se consideraba imprescindible para la vida) por el arsénico, al menos de modo casi completo.   

Carencia:

Exceso:  cancerígeno.

Fuentes:  carnes, pescados, crustáceos; vegetales, cereales

Dosis necesaria:  12-15 mcg/día


Cobalto

Comportamiento:  contribuye a la formación de los glóbulos rojos.  Es el componente central de vitamina B12 (cuyo núcleo esta formado por cobalto), la cual es utilizada durante por todas la células durante la reproducción celular.   Favorece la absorción intestinal del hierro.  Interviene en la síntesis de proteína.  Ayuda en la tiroides a la absorción del yodo.  Activa la combustión de los azúcares y favorece la fijación de glucosa en los tejidos.  Regula el sistema nervioso.  Antiespasmódico (contra cólicos) y contra el espasmo arterial.  Migrañas.  Aliado al magnesio aplica para combatir problemas circulatorios e hipertensión.  Junto al zinc y el níquel, se usa en los problemas hepato-pancreáticos (diabetes) y retención de agua.  Unido al manganeso,  es útil contra estados depresivos y reglas dolorosas e irregulares.  Previene la osteoartritis.  Antianémico.  Baja la presión arterial y dilata los vasos sanguíneos.   Su uso es favorable contra las anemias infantiles.

Carencia:  su deficiencia se relaciona con la carencia de vitamina B12.  Anemia, problemas neurológicos y problemas de crecimiento.  Talasemia, anemia de células de hoz.

Exceso:  cardiomiopatía, policitemia (aumento de la proporción de glóbulos rojos).  No se debe consumir en su forma de sal inorgánica.

Fuentes:  carnes, hígados, pescados, sardina, arenque, , huevo, queso, ostras, crustáceos, productos lácteos, yogurt; lentejas, cebolla, higo, rábano, cebolla, coliflor, hongos, legumbres, cereales integrales, cáscaras de arroz, ajo, ajonjolí (sésamo), ginseng, alfalfa. 

Dosis necesaria:  1-2 mcg/día.

___________________

Referencias

1. Julián Gil Cebrián: Oligoelementos [en línea]. – [ca. 1 pantalla].

 

IV. Epílogo

Los oligoelementos pasan como bioelementos (como elementos bioquímicos, como sustancias esenciales para la vida) según su imprescindibilidad para el reino vegetal o animal, como se acaba de ver.  El boro es bioelemental porque es esencial para la vida de las plantas, no así para los organismos animales, hasta donde se ha determinado.  Otro tanto puede decirse del litio o el cadmio, cuya presunta “imprescindibilidad” vital está en estudio.

De todos lo oligoelementos citados, los menos corrientes o de menor presencia dentro de la materia viviente son, en orden creciente:  cobalto, arsénico, vanadio, silicio y selenio.

V. Apéndices

Macro, micro y oligoelementos

En el presente anexo se asume la clasificación de oligoelementos utilizada por el Dr. Ramón Rosales Duno, Universidad de los andes, con toda la imprecisión comentada en el desarrollo de este trabajo (tomar como oligoelemento lo que es microelemento o, peor, macroelemento).  Vaya la clasificación por el interés que tiene de dividir en categorías a los oligoelementos y por complementar de cerca el capítulo central de este escrito.

A continuación la lista, entresacando de ella, con ayuda de la anterior tabla periódica (ver III Los oligoelementos) y en cursivas  abajo , los elementos de importancia bioquímica (1):

· Oligoelementos esenciales:  hierro, yodo, zinc, magnesio

· Oligoelementos importantes: selenio, cobre, manganeso, azufre, flúorcromo, molibdeno y cobalto

· Oligoelementos en estudio:  Níquel, estaño, vanadio, silicio

· Oligoelementos contaminantes ambientales:  cadmio, plomo, mercurio, arsénico, boro, litio, aluminio

· Oligoelementos tóxicos:  plomo, mercurio, aluminio, [wolframio].

· Electrolitos minerales y vitales:  potasio, fósforo, sodio y calcio.

Por razones obvias, por ser gases, no se listan como bioelementos minerales  el oxígeno, el nitrógeno e hidrógeno.  Como se dijo, la importancia de estos otros bioelementos es fundamental en la materia orgánica, estando presentes en 96% en las formas de vida conocidas.

El molibdeno, el wolframio y el cloro no son mencionados en la lista anterior, pero, según sus propiedades (aparece en categorías de  la tabla de los elementos esenciales), se encasillarán en alguno de los grupos clasificatorios presentados por Rosales Duno. Y el cadmio, aunque no está reseñado en la tabla de los elementos esenciales (sino en los elementos en discusión), se incluirá como se incluye en el listado de Rosales Duno, al igual que el estaño, el arsénico y el litio.

El plomo, el mercurio y el aluminio no están en ninguna categoría pertinente de la tabla de los elementos, pero aparece en la clasificación de Rosales Duno y serán abordados.

 

Oligoelementos esenciales

Hierro

Comportamiento:  interviene en la síntesis de hemoglobina y en formación de glóbulos rojos y tejidos musculares.  Forma parte de la hemoglobina, constituyéndola en un 75%.  En los pulmones permite captar el oxígeno y transportarlo a todas las células a través de la sangre; de hecho, su papel en el organismo “se halla casi exclusivamente confinado a los procesos de respiración celular” (2).  Contribuye al metabolismo de las vitaminas del complejo B.  Interviene en la síntesis del ADN y ribonucleasas.  Optimiza los mecanismos defensivos inmunológicos.  Mejora la actividad física.

Carencia:  anemia, freno en la producción de glóbulos rojos, fatiga y deficiencia respiratoria

Exceso:  hemocromatosis.  Fomenta la generación de radicales libres. Irritación intestinal, insuficiencia hepática, diabetes, incremento del riesgo de cáncer.

Fuentes:  hígado, ostras, yemas de huevo, salchicha, mortadela, moluscos, carnes rojas, pollo, pescado, pepitonas, almejas, solomo, lamparosa, chigüire seco, catalinas; cereales y frijoles, legumbres secas, cacao, quinchoncho, avena, cerveza, espinacas, perejil, soya, germen de trigo, melaza, caraotas negras, garbanzos, melocotón.

Dosis necesaria:  10-18 mg/día; lactantes:  6-15 mg/día

Yodo

Ver en III Los oligoelementos

Zinc

Comportamiento:  forma parte del hueso y de numerosas enzimas.   Interviene en el metabolismo de los lifoncitos y en la síntesis de proteínas y formación de insulina.   Mejora el sistema autoinmunitario.   Favorece el crecimiento del feto.  Participa en la formación de colágeno.   Optimiza el funcionamiento de la próstata y de los ovarios.  Mejora funciones mentales y psicológicas.  Antioxidante.  Mejor la homeostasis tisular, el desarrollo y crecimiento de la piel.  Protege el ADN.  Anticancerígeno.  Aumenta la fertilidad.  Junto al cobalto y el níquel, combate la retención de agua.

Carencia: retraso en el crecimiento.  Retraso en el crecimiento de los órganos genitales.  Anemia.  Pérdida de apetito.  Incapacidad de cicatrización.  El café, el tabaco y el alcohol disminuyen sus índices.  Anomalías congénitas.  Aborto.  Esterilidad.  Deficiencia de crecimiento infantil.  Hiperplasia prostática.

Exceso:  toxicidad por zinc.  Irritación gastrointestinal, vómitos, anemia, depresión de la función inmunológica.

Fuentes: crustáceos, ostras, mariscos, hígado de pato, carnes, pollo, lácteos, huevos, quesos; levadura de cerveza, germen de trigo, legumbres secas, frijoles, nueces, pan integral, verduras, semillas de auyama,

Dosis necesaria:   10-15 mg/día; lactantes:  5-10 mg/día.

Magnesio

Comportamiento:  esencial para la asimilación del calcio y de la vitamina C.   El 70% de él se encuentra en los huesos combinado con calcio y fósforo.   Interviene en la activación de numerosas enzimas y vitaminas del grupo B.  Síntesis de proteínas.  Liberación de energía (procesamiento del ATP).   Equilibra el sistema nervioso central.  Aumenta la secreción de bilis e insulina.  Efecto sobre el sistema nervioso y circulatorio.  Posee un efecto positivo en el combate de alergias.  Disminuye la ansiedad por azúcares.  Drena el agua.  Aplaca la irritabilidad, el cansancio, los calambres, las palpitaciones y posee un efecto benéfico para la tonicidad de la piel.  Mantiene el equilibrio del cloro, potasio, sodio y calcio.   Es el quinto elemento en abundancia en el organismo y el segundo catión después del potasio más importante en el ámbito intracelular; el cuerpo humano lo contiene en cantidades de 21 g.  Esencial para el funcionamiento neuromuscular.    Interviene en el metabolismo de los carbohidratos.  Disminuye la mortalidad por infartos.  Combate la depresión, el coma diabético y es necesario en el tratamiento de la hiperglisemia.

Carencia:  hipomagnesemia.  Escasea en ancianos y mujeres en menstruación.  El alcohol, los diuréticos, las enfermedades renales y las cirugías bajan sus índices.  Coma.  Espasmos musculares.  Disfunción miocárdica.  Trastornos de personalidad.  Depresión.  Resistencia a la insulina.  Alzheimer.

Exceso:  hipermagnesemia.  Disminución de los reflejos tendinosos y respiratorios.  Narcosis.  Diarrea.

Fuentes:  carnes, leche; cacao, frutos secos, soya, avena, maíz, ciertas verduras, nueces, almendras, maní.

Dosis necesaria:  300-400 mg/día; lactantes:  40-60 mg/día.

Oligoelementos importantes

Selenio

Ver en III Los oligoelementos

Cobre

Comportamiento:  Esta presente en el plasma.  Convierte el hierro en hemoglobina y asimila el hierro de los organismos; junto con el hierro es necesario para la síntesis de la hemoglobina.  Participa en la asimilación y metabolismo de la vitamina C.  Primordial en la formación de huesos, tejido conectivo, tendones y sistema vascular.  Favorece la formación de colágeno.  Forma parte de las enzimas encargadas de transformar el oxígeno molecular en agua.  Posee efecto antiinflamatorio ideal para combatir el reumatismo.  Forma parte de las enzimas antioxidantes.  Estructuralmente está presente en los tejidos del hígado, cerebro, riñones y corazón.   Previene infecciones de las vías respiratorias y reumatismo.  En un acelerador en la síntesis de la queratina.  Estimula el sistema inmunológico.  Como del hierro, interviene en el metabolismo del selenio.  Participa en la mielinización del sistema nervioso.  El cuerpo humano contiene de 100 a 150 mg de cobre, de los que 64 ese encuentran en los músculos. 23 en los huesos y 18 en el hígado (este órgano es el que posee la mayor cantidad de cobre en el organismo).  Junto al magnesio, para estados depresivos; y junto al manganeso, contra el cansancio.

Carencia:  anemia, desmineralización ósea, anorexia y vulnerabilidad ante infecciones. 

Exceso:  anemia.  Lesiones cerebrales y hepáticas.  Enfermedad de Wilson (genética).  Disminuye el zinc.  Insomnio.   Caída del cabello.  Menstruación irregular.

Fuentes:  carne, conejo, hígado, pollo, pescado, moluscos, crustáceos, mejillones, vísceras, queso parmesano; cacao, cereales integrales, legumbres, pimienta, frijoles, frutas, vegetales verdes, guisantes, lentejas, levadura de cerveza, melaza, brócoli, avena, aguacate, cebada, albaricoque seco, arroz integral, germen de trigo, arvejas, alfalfa, coco, aceituna, higo, jugo de manzana.

Dosis necesaria:  1.3-3.0 mg/día; lactantes:  0.4-0.7 mg/día.

Manganeso

Comportamiento:  participa en la asimilación de las vitaminas C, B1 y H (vitamina B7 o biotina) y en la síntesis de proteínas.  Forma los huesos, desarrolla los tejidos y coagula la sangre.  Activa enzimas que intervienen en la síntesis de las grasas, carbohidratos y glucoproteínas.  Tiene un papel estructural y enzimático (es parte de ciertas enzimas antioxidantes).  Modular del sistema inmunológico.  Combinado con azufre rinde buenos resultados contra alergias respiratorias (asma).  Efectivo contra migrañas y afecciones digestivas.   En el organismo está principalmente en el hígado, riñón, huesos , páncreas e hipófisis, en una cantidad de 10 mg aproximadamente.  De importancia en las funciones reproductoras.  Interviene en la coordinación y reflejos neuromusculares, y en el trabajo de la tiroides.  Interviene en la coagulación y el crecimiento.  Junto al cobalto o cobre aplica contra estados depresivos, y unido al cobalto solamente resulta útil contra menstruaciones dolorosas o irregulares.  Aliado al cobre, contra el cansancio.

Carencia:  crecimiento lento de las uñas y del cabello, deficiente formación ósea, intolerancia a la glucosa, alteración del metabolismo de la insulina.  Hígado graso.  Ataxia (incapacidad de coordinación muscular)  Pérdida de peso, dermatitis, náuseas.

Exceso:  magnanismo.  Disminución de la absorción férrica.  Alteración del sistema nervioso.  Psicopatías, párkinson.  Problemas reproductores e inmunológicos.  Nefritis.  Carcinogenesis.

Fuentes:  pescado, caracol, yema de huevo, carne, leche y derivados, crustáceos; cereales integrales, legumbres, verduras de hojas verdes, almendras, soya, hortalizas, frutos secos, avena, avellana, castaña, aguacate, alfalfa, arveja, frijol, cebada, maní, hojas de nabo, coco, bulbo y hojas de remolacha, pan de centeno, arroz integral, piña, perejil, espinaca, lechuga, casabe (tapioca).

Dosis necesaria: 2-9 mg/día; lactantes:  0.3-1.0 mg/día.

Azufre

Comportamiento:  forma de la insulina, la heparina y de vitaminas como la biotina (H) y la tiamina (B1).  Está presente en todos los tejidos, piel, uñas, cabello y cartílagos, principalmente.  Neutraliza los tóxicos y apoya al hígado en la secreción de bilis.  Asociado al magnesio, regula las propiedades antialérgicas.  Optimiza la defensa de las vías aéreas superiores contra infecciones (amigdalitis, rinofaringitis, otitis).  Junto a la vitamina B, contribuye a mantener los niveles de oxígeno para el sistema nervioso central.  Interviene en la construcción de tejidos aportando aminoácidos sulfurosos.   Anticancerígeno.  Embellecedor del cutis y el cabello.  Se encuentra en los aminoácidos cistina y metionina.  Por poseer mayor cantidad de pelo, los animales como la rata y el perro tienen mayores requerimientos que el hombre.

Carencia:  retraso en el crecimiento.

Exceso:  Su exceso es eliminado a través de la orina (el contenido en los alimentos)

Fuentes:  pescado, mejillón, salmón, arenque, queso, yema de huevos, queso parmesano, carnes, bacalao, hígado de cerdo; legumbres, coles, espárragos, puerro, ajo, cebolla, maíz tostado, duraznos secos, avena, avellana, perejil, albaricoque, nuez, brócoli, lentejas, arroz integral.

Dosis necesaria: no hay especificación.

Flúor

Comportamiento:  forma parte de la estructura y dientes.   Aumenta la resistencia del esmalte dental a los ácidos de la placa bacteriana, previniendo las caries.  Estabiliza los huesos e influye en su crecimiento.  Se aplica para tratamiento en la osteoporosis (la previene) debido a su efecto formador de nueva materia ósea.  Interviene en la formación de músculos, ligamento, tejidos conjuntivos, piel, cabello.  Coadyuva en la absorción del hierro.  Además del esmalte dental, participa en la fijación del calcio en los huesos. 

Carencia:  caries dental, osteoporosis.

Exceso:  fluorosis.  Presuntamente está relacionado con la aparición del Alzheimer (en estudio).  Hipomineralización del esmalte.  Muerte.  Moteado del esmalte dental.

Fuentes:  pescado, mariscos; agua, té, verduras, hortalizas, cereales integrales, cebolla, legumbres.

Dosis necesaria: 1-4 mg/día; lactantes:  0.1-1.0 mg/día

Cromo

Ver en III Los oligoelementos

Cobalto

Ver en III Los oligoelementos

Molibdeno

Ver en III Los oligoelementos

Cloro

Comportamiento:  mineral presente en forma iónica.  Junto al sodio y el potasio son los electrolitos orgánicos más abundantes, y ayudan a mantener el equilibrio ácido-base.  Apoya al hígado en su trabajo desintoxicante.  Interviene de modo esencial en el mantenimiento del balance hídrico (equilibrio acuoso y regulación osmótica). Necesario en la producción del ácido clorhídrico gástrico, de modo que favorece la digestión.  Baja la tensión arterial.  Con el calcio, magnesio y potasio colabora en la transmisión del impulso nervioso.

Carencia:  hipocloremia.  Caída de cabellos y dientes.  Hipotensión arterial.

Exceso:  hipercloremia.  Daños fisiológicos, lesión a mucosas.  Destrucción de bacterias intestinales, alcaliniza el plasma.

Fuentes:  sal común, algas, leche; aceitunas, melaza, higo, perejil, coco.

Dosis necesaria: 1500-5010 mg/día; lactantes:  275-1200 mg/día.

Oligoelementos en estudio

Silicio

Ver en III Los oligoelementos

Venadio

Ver en III Los oligoelementos

Níquel

Ver en III Los oligoelementos

Estaño

Comportamiento: al igual que el litio o el cadmio, su esencialidad no está aún determinada. De hecho no figura señalado como un elemento esencial para la vida en la tabla de los elementos (como el cadmio o el litio, que al menos están resaltados como en discusión), pero es indiscutible su presencia en bajos niveles en los seres vivos. “Es importante para muchas funciones bio-eléctricas y para el crecimiento capilar. Mejora el funcionamiento del sistema inmunológico y de los reflejos” (3).

Carencia: pérdida de capacidad auditiva, alopecia (hombres).

Exceso:

Fuente:

Dosis necesaria: no determinada.

Oligoelementos contaminantes ambientales

Cadmio

Comportamiento:  su esencialidad no está totalmente demostrada.  Es un elemento tóxico.  Se parece al zinc en sus características químicas.  Existe en pequeñas cantidades en los tejidos, siendo mayor en la zona renal.  Se presume desempeña un papel en los sistemas biológicos.

Carencia:

Exceso: por vía oral (agua o alimentos contaminados) y por inhalación (humo de los cigarrillos. Una vez presente, tiene una vida biológica de 13 a 40 años. Irrita pulmones y estómago, generando vómito y diarrea. Riesgo de cáncer pulmonar. Daño en los riñones (cálculos), hígado, testículos, sistema inmunológico y nervioso, sangre. Problemas óseos (dolor y debilidad). Cáncer de mama. Daño al ADN. Desórdenes psicológicos. La vitamina E aliada al selenio lo elimina del organismo.

Fuentes: agua, alimentos (pescados, mariscos, champiñones, mejillones, cacao, algas secas).

Dosis necesaria: no deteminado

Arsénico

Ver en III Los oligoelementos

Boro

Comportamiento:  mantiene la estructura y la pared celular en los vegetales, siendo un nutriente esencial.    En animales no se ha demostrado su importancia esencial dietaria, como en los vegetales.  Algunas literaturas lo señalan como esencial para el metabolismo de calcio, cobre, magnesio y la fijación de nitrógeno.  Por cada kilo, el cuerpo humano contiene 0.7 mg de boro procedente principalmente de vegetales y agua. 

Carencia: no determinada

Exceso:  más de 5 g/día provoca náuseas, diarreas, vómitos.  Presuntamente artritis.

Fuentes:  agua y vegetales

Dosis necesaria: no determinada

Litio

Comportamiento:  ión fundamental para la regulación del sistema nervioso central.  Inhibe la liberación de noradrenalida y serotonina.  Se eliminan del organismo por vía renal.  .  Regula el ciclo del sueño.  Alteraciones cardíacas.  Incrementa la permeabilidad celular y actúa sobre los neurotransmisores, de allí su importancia para el tratamiento de la fase maníaca de la enfermedad bipolar y los estados de ánimo.

Carencia:

Exceso:  confusión, temblor, delirio, alucinaciones, convulsiones, coma, problemas de la memoria.  Altera riñones y corazón.

Fuentes:  pescados, crustáceos; vegetales, papas, cereales integrales, legumbres, tomate, nabo, pimiento, fresa, frambuesa, soya.

Dosis necesaria: desconocida.

Oligoelementos tóxicos

Wolframio

Comportamiento: es esencial para algunos microorganismos. Es el elemento más pesado utilizado por cualquier ser vivo y el de mayor punto de fusión conocido.

Carencia:

Exceso: tóxico letal: por encima de 500 mg/kg genera insuficiencia renal con necrosis aguda. Convulsiones.

Fuente: metal escaso en la naturaleza y que nunca está libre, sino en forma de sales combinadas con wolframita y la sheelita.

Dosis necesaria: no determinada

Electrolitos minerales y vitales

Fósforo

Comportamiento:  interviene en la mineralización y estructuración de los huesos (apatita) y dientes, en la transmisión de los impulsos nerviosos, contracción muscular y metabolismo de los azúcares, grasas y proteínas.  En el organismo se encuentra mayoritariamente unido al calcio y está vinculado al él al grado tal que la falta de uno afecta la absorción del otro (está en todas las células, pero el 80% se encuentra en los huesos y dientes en combinación con el calcio).  En los organismos vivos está presente en forma de fosfato (sales minerales).  En los huesos está unido al calcio y el magnesio por medio del manganeso.  Primordial para el sistema nervioso (fosfolípidos).  Aplaca estados de nerviosismo y fatiga mental. .  Desencadena reacciones energéticas con aportes fundamentales en la formación de proteínas.  Junto al calcio y la vitamina D ayudan al metabolismo del sistema neuromuscular estriado y liso.  Necesario en el tratamiento del coma diabético.  Se recomienda la relación 1:1 respecto del cal

Carencia:  hipofosfatemia.  Raquitismo, piorrea, osteomalacia, osteoporosis.

Exceso:  hiperfosfatemia.  Calcificación ósea, interferencia con la absorción del calcio.  Pérdida ósea.  Obstrucción en la absorción del calcio.

Fuentes:  carnes, carne de paloma, pulpa roja, quesos, queso de año, yema de huevo, pescados, sardina en lata, lácteos; frutos secos, legumbres, cereales, levadura de cerveza, germen de trigo, soya, caraota negra, blanca y roja, almendra, maní tostado, levadura de pan, avena, cebada, nuez, lenteja, avellana, habas

Dosis necesaria:  800 mg/día; embarazo y vejez:  1500 mg/día; lactancia:  300-500 mg/día.

Sodio

Comportamiento:  presente en forma iónica, en el líquido extracelular.  Con el potasio y el cloro, es el electrolito más abundante del organismo.   Regula el balance hídrico (junto con el potasio) e interviene en la transmisión del impulso nervioso hacia los músculos (su excitabilidad).   Mantiene la presión osmótica de los líquidos del cuerpo y protege contra la pérdida de líquidos.  Junto al potasio, regula el ATP orgánico.  Es el tercer elemento de mayor abundancia en el organismo (azufre, potasio, sodio, cloro, magnesio). Equilibrio ácido básico.  Homeostasis del calcio.  Es parte del jugo gástrico, pancreático e intestinal.  Conserva la estructura ósea.

Carencia:  calambres.  Hipotensión arterial.  Coma, convulsiones.

Exceso:  hipertensión arterial. Lesión de las mucosas, edemas, sed.

Fuentes: conservas, embutidos, quesos, jamón, margarina, suero de leche, pescado, atún, mariscos, salmón en lata, langosta, riñón, leche; sal, aceitunas, pan, harina de trigo, salsa de tomate, galleta de soda, pan de trigo integral, pan de centeno, acelga, apio.

Dosis necesaria: 1100-3300 mg/día; lactantes:  115-750 mg/día.


Calcio

Comportamiento:  el mineral más abundante del cuerpo y representa un 2% del peso total; es, también, el cuarto componente del organismo después del agua, las proteínas y las grasas.  Está en los huesos, dientes, sangre y en la materia extracelular.  En los huesos y dientes realiza un trabajo de sostén; en el plasma, regula la coagulación y permeabilidad de la membrana celular.  Favorece la secreción y absorción intestinal y participa en la liberación hormonal.  Su relación con el fósforo es proporcional:  sin uno falta, falta el otro.  El calcio tiene gran importancia en la coagulación sanguínea, en el funcionamiento del corazón, de los músculos y de los nervios y en la permeabilidad de la membrana celular.  En los huesos está unido al magnesio y fósforo a través del manganeso. Previene la osteoporosis.  Participa en la coagulación sanguínea, la contracción muscular, en la transmisión nerviosa. 

Carencia:  hipocalcemia.  Retraso de crecimiento y malformación ósea.  Osteoporosis. Raquitismo.  Osteoporosis.  Osteomalacia.

Exceso:  hipercalcemia.  Cálculos renales.  Insuficiencia renal.  Nefrocalcinosis.

Fuentes:  leche y productos lácteos, leche de cabra, queso, queso de año, queso de mano, queso de cabra, cuajada, pescado, roncador, sardina enlatada, salmón, arenque; nueces, semillas, vegetales, aguas duras, brócoli, verduras, avena, avellana, almendra, soya, perejil, berro, higo, caraota, garbanzo, quinchoncho.

Dosis necesaria:  800-1200 mg/día; embarazo y vejez:  1500 mg/día; lactantes:  400-600 mg/día.

Potasio

Comportamiento:  junto con el sodio y el cloro son los electrolitos más importantes del organismo.   97% del potasio se localiza intracelularmente.  Regula el balance hídrico (junto con el sodio) y participa en la contracción del músculo cardíaco.  Junto al sodio regula el ATP.   El eliminado por el sudor.  Mantiene el equilibrio ácido-básico y la permeabilidad de las membranas (presión osmótica).  Tiene función nerviosa, neuromuscular.  Es el principal catión intracelular

Carencia:  hipopotasemia.  Debilidad muscular, parálisis, edema, confusión mental, hipoglisemia.  El café, alcohol y diuréticos disminuyen sus niveles.

Exceso:  hiperpotasemia.  Bradicardia, paro cardíaco.  Úlcera.  Depresión nerviosa.  La ingestión de poco líquido puede generar aumento de potasio en la sangre.  Muerte.

Fuentes: carnes, leche; frutas, verduras, batatas, legumbres, tomates, plátano, zanahoria, espinaca, cereales, levadura de cerveza, leguminosas, avena, perejil, uva,

Dosis necesaria:  4 g/día.

__________________________

Referencias

1. Ramón Rosales Duno: “Oligoelementos” [en línea]. – En: Tiempo de éxito. – p. 1. – http://tiempodeexito.com/bioquimica/oligoelementos.pdf.

2. Harper: Op. Cit., p. 470

3. “Minerales coloidales” [en línea]. – En: CMA […]. – [ca 4 pantallas]. – http://www.adaptogeno.com/productos/minerales_coloidales.asp.

Bibliografía general y recursos electrónicos

Aguas de la fuente [en línea]. – http://www.aguasdelafuente.cl/minerales-en-el-agua/item/files-icon-set-2.html. – [Consulta: 7 may 2013].

Autosuficiencia económica [en línea]. – Buenos Aires: 2010. – http://www.autosuficiencia.com.ar/shop/detallenot.asp?notid=991. – [Consulta: 7 may 2013].

Alimentación sana [en línea]. – http://www.alimentacion-sana.com.ar/informaciones/novedades/LOS%20OLIGOELEMENTOS,.htm. – [Consulta: 7 may 2013].

Biology Cabinet: Research and Advisory on Biology [en línea]. – BIOCAB & Procedere Secundum Naturam , 1997. – http://www.biocab.org/Index.html. – [Consulta: 1 may 2013].

Biotecnoquímica. Terapias Alternativas, Complementarias, Medicina Holística y Biológica [en línea]. – Caracas: 2009, actualización 22 abr 2013. – http://www.biotecnoquimica.com/OLIG.HTM. – [Consulta: 7 may 2013].

Camero, Oscar J.: Fichero universitario [en línea]. – [Caracas]. – http://elfichero.blogspot.com/. – [Consulta: 7 may 2013].

CIAM, tecnología para el conocimiento [en línea]. – [México]: Universidad de Colima. Centro Interactivo de Aprendizaje Multimedia. – http://ciam.ucol.mx/portal/index.php. – [Consulta: 1 may 2013]

CMA: Centro Médico Docente Adaptógeno. Medicina Sistémica [en línea]. – CMA, actualización 3/5/2013. – http://www.adaptogeno.com/. – [3 may 2013]

Gil Cebrián, Julián: Oligoelementos [en línea]. – [19 pantallas]. – http://membres.multimania.fr/trinche/oligoelementos.htm. – [Consulta: 3 may 2013].

Harper, Harold A.: Manual de química fisiológica. – 3º ed. – México: Manual Moderno, 1971. – 621 p.

I-Natación [en línea]. – 2012-3. – http://www.i-natacion.com/index.php. – [Consulta: 1 may 2013].

Infogym [en línea]. – http://www.infogym.fr/webspa/txtoligoelements1.htm. – [Consulta: 7 may 2013].

Nutrición y Bienestar [en línea]. – http://nutricionistasalud.blogspot.com/2012/04/oligoelementos.html. – [Consulta: 7 may 2013].

Tiempo de éxito. – Fco Javier Salazar, ed. – http://tiempodeexito.com/. – [Consulta: 2 may 2013].

Velasco, Isabel: Biología y bioquímica [en línea]. – Instituto Educativo de Naturismo Manuel Lezaeta Acharán. – 71 p. – Documento referencial de la cátedra. – https://docs.google.com/file/d/0B0fTl8U94TKnZ2RMRHk1MHoySHc/edit?usp=sharing. – [Consulta: 30 abr 2013]

Wikipedia: la enciclopedia libre [en línea]. – [Títulos consultados: “Oligoelemento”: http://es.wikipedia.org/wiki/Oligoelemento, “Mineral”: https://es.wikipedia.org/wiki/Mineral, “Elemento químico esencial”: http://es.wikipedia.org/wiki/Elemento_qu%C3%ADmico_esencial, “Arsénico”: http://es.wikipedia.org/wiki/Ars%C3%A9nico, “Boro”: http://es.wikipedia.org/wiki/Boro, “Litio”: http://es.wikipedia.org/wiki/Litio, “Wolframio”: http://es.wikipedia.org/wiki/Wolframio, “Estaño”: http://es.wikipedia.org/wiki/Esta%C3%B1o, “Cadmio”: http://es.wikipedia.org/wiki/Cadmio, “Bioquímica”: http://es.wikipedia.org/wiki/Bioqu%C3%ADmica, “Vitamina”: https://es.wikipedia.org/wiki/Vitamina ]. – http://es.wikipedia.org/wiki/Wikipedia:Portada. – [Consulta: 7 may 2013].

Actualizado el 7 de mayo de 2013

Deja un comentario »

Protegido: Naturopatía I – Pasantía [trabajo final de pasantía]

Este contenido está protegido por contraseña. Para verlo introduce tu contraseña a continuación:

Escribe tu contraseña para ver los comentarios.

Protegido: Biología y bioquímica [5ª clase 2012-3]

Este contenido está protegido por contraseña. Para verlo introduce tu contraseña a continuación:

Escribe tu contraseña para ver los comentarios.

Apuntes naturopáticos nº 2 (lecturas e investigaciones – bioquímica)

De la lectura del texto Biología y bioquímica, de Isabel Velasco.

Carbohidratos

– De los 92 elementos conocidos, solamente 25 forman parte de la materia viviente.   De estos 25, el carbono (C), el oxígeno (O), el hidrógeno (H) y el nitrógeno (N) están presentes en el 96% de las moléculas de la vida.  El resto de los elementos forman el 4% de la materia viva, siendo los más importantes el fósforo (P), el potasio (K), el calcio (Ca) y el azufre (A).

 

– Los principales compuestos orgánicos son carbohidratos, lípidos y proteínas.

 

– Las moléculas que contienen C se denominan compuestos orgánicos (por ejemplo, el bióxido de carbono); las que no, se denominan compuestos inorgánicos (por ejemplo, la molécula de agua, formada por dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno).

 

– Los carbohidratos (hidratos de carbono, glúcidos) están formados por átomos de C, O e H.  Se les llama también sacáridos o azúcares.

 

– Los carbohidratos son una fuente primaria de energía para la vida.  Aportan 4 kcal/gramo al organismo.

 

Lípidos

– Lípidos y carbohidratos constituyen la mayor fuente de energía para el organismo.  Los lípidos aportan 9 kcal/gramo de energía al organismo.  Representan la mayor reserva energética de los seres vivos.

 

– Los lípidos están formados por O, H y C, pudiendo contener, además, P, N y A.

 

Proteínas

– Las proteínas son macromoléculas constituidas por C, H, O y N.  Aportan 4 kcal/gramo de energía.  El 50% del peso seco de los tejidos es debido a la proteína.  No hay proceso biológico que prescinda de la participación de tales sustancias.

 

– Las proteínas están constuidas por aminoácidos.  Los aminoácidos son biomoléculas formadas por C, H, O y A.  Los aminoácidos son la única fuente aprovechable de N para el ser humano.

 

– Hay aminoácidos esenciales y no esenciales.  Los primero no pueden ser sintetizados por el organismo y hay que, en consecuencia, ingerirlos:  histidina, isoleucina, leucina, lisina, metionina, fenilalanina, treonina, triptofano y valina; los segundos, los genera el organismo:  alanina, arginina, asparragina, aspartico, cisteina, cistina, glutamico, glutamina, glixina, hidroxiprolina, prolina, serina y tirosina.

 

Vitaminas

– Son sustancias orgánicas imprescindibles en los procesos metabólicos que tienen lugar en la nutrición de los seres vivos.  No aportan energía, pero sin ellas el organismo no aprovecha los elementos constructivos y energéticos aportados por la alimentación.

 

– En los seres humanos hay 13 vitaminas, 9 hidrosolubles (8 del complejo B y la vitamina C) y 4 liposolubres (A, D, E y K)

 

– Cuanta más proteína se consuma, más vitamina B6 (pirodoxina) debe consumirse para ayudar al organismo a utilizar dicha proteína.

 

. La vitamina C (ácido ascórbico) ayuda a la absorción del hierro.

 

– La vitamina D (vitamina del sol) coadyuva a la absorción del calcio y al mantenimiento de los niveles de P en el organismo.

 

– La vitamina E ayuda a la utilización de la vitamina K.

 

– Son antioxidantes las vitaminas C y E.

 

– La niacina, que se encuentra en el complejo B, posee un efecto hipocolesterolémico.

 

– El folato (ácido fólico), junto con la vitamina B12, ayuda en la formación de glóbulos rojos y producción de ADN en el ámbito celular.  Es de importancia su consumo en mujeres embarazadas por prevenir la espina bífica congénita.

 

– La tiamina (B1) incide positivamente al corazón y neuronas.

 

Minerales

– Los minerales son macroelementales (se miden por gramos:  sodio, potasio, calcio, fósforo, magnesio, cloro y azufre), microelementales (se miden por miligramos:  hierro, flúor, yodo, magnesio, cobalto, cobre y zinc) y oligoelementales (se miden en microgramos:  silicio, níquel, cromo, litio, molibdeno y selenio).

image

– Los minerales se encuentra en la naturaleza pero no necesariamente en los seres vivos.  Son importantes para la eleboración de tejidos, síntesis de hormonas y en procesos químicos que comprenden enzimas.  Su uso con fines terapéutics se denomina oligoterapia.

 

Macroelementos

– El sodio junto con el potasio y el cloro es uno de los electrolitos más abudante en el organismo.  Se encuentra principalmente en la sal, pero abunda en las aceitunas, embutidos, conservas, quesos, jamón, pescados. Regula el balance hídrico e interviene en la transmisión de los impulsos nerviosos.  El consumo exceso genera hipertensión.  Su defecto acarrea calambres. La dosis recomendada para un adulto moderado es de 0,5 gramos.  Personas que suden abundantemente por efecto ambiental deben consumirlo en mayor cantidad.

 

– El potasio regula el músculo de contracción cardíaca.  Interviene en el balance hídrico del organismo.  El uso indiscrimando de diurético baja sus niveles en el organismo.  El alcohol, té, café y azúcar lo bajan.   Su defecto genera náuseas, debilidad muscular, vómitos e irritabilidad.  La poca ingestión de líquido o fallas renales podría aumentar excesivamente la presencia de potasio en la sangre.  Se recomienda un consumo diario de 500 mg.

 

– El calcio es el mineral más abundante en el cuerpo humano.  Puede llegar a representar el 2% del peso corporal.  Después del agua, las proteínas y las grasas, es el cuarto elemento con mayor presencia.  Es un regulador nervioso y permeabilizador membranoso celular.  Se encuentra en la leche, mayoría de los vegetales y aguas duras (agua con alta porción de minerales).  Su carencia afecta el crecimiento y genera deformaciones óseas, además de osteoporosis.  Se recomiendan 800 mg en adultos, 1500 en embarazadas (y en lactancia)  y ancianos.

 

– El calcio y el fósfor se coadyuvan recíprocamente en su absorción. 

 

– El fósforo interviene en la mineralización de los huesos y dientes, metabolismo de los azúcares, grasas y proteínas.  Se necuentra mayormente unido al calcio.  Lo aportan al organismo el queso, la yema de los huevos, los frutos secos, las legumbres y los pescados.  Se recomiendan 800 mg para un adulto y 1500 para mujeres encinta (y en lactancia) y en ancianos.

 

– Magnesio:  es el quinto elemento en abundancia en el cuerpo humano.   Es importante para la asimilación de calcio y vitamina C.  Activa numerosas enzimas y las vitaminas del grupo B. Inteviene en la liberación de energía y síntesis de proteínas.   Tiene acción equibrante y sedante del sistema nervioso central.  Se encuentra en el cacao, soya, frutos secos, avena, maíz y en algunas verduras.  Escasea en ancianos y en mujeres menstruantes.   Cirigías, diuréticos, alcohol y fallas renales afectan la existencia de sus cantidades orgánicas.  Se recomiendan 300 a 400 mg.

 

– Azufre:  tiene una función neutralizadora de tóxicos y ayuda al hígado en la secreción de bilis.  Se encuentra en legumbres, cebollas, ajos, coles, espárragos, puerros, pescados, quesos y yemas de huevos.  Su ingestión excesiva no es tóxica porque se elimina por la orina su exceso. 

 

Microelementos

– Hierro:  es importante en la producción de hemoglobina y glóbulos rojos, e inteviene en el metabolismo celular.  Está en carnes, hígado, mejillones, huevos, legumbres, frutos secos y cereales.  Se absorbe mejor con vitamina C.  Inhiben su absorción el café, el té, la clara de huevo y el salvado de trigo.  Su defícit genera anemia, defectuosa síntesis de proteinas, deficiencia inmunitaria, alteraciones de conducta y indefensión ante estrés.  15 miligramos diario para adultos y hasta 40 durante el embarazo y la lactancia.

 

– Yodo:  interviene en el crecimiento mental y físico.  Incide en la producción tiroidea.  Está en pescados, sal marina, algas, mariscos y vegetales cultivados en tierras ricas en yodo.  120 a 150 microgramos diarios.

 

– Manganeso:  participa en la asimilación de las vitaminas C, B1 y H.  Participa en la formación ósea, coagulación sanguínea y formación de tejidos.  Esta en pescado, cereales integrados, legumbres, yemas de huevo y verduras con hojas verdes.  Su carencia afecta producción de uñas, cabello, hueso, y baja la tolerancia a la glucosa.  2-9 miligramos diarios.

 

– Cobalto:  como el flúor, es difícil su carencia.  El flúor está agregado en el sistema sanitario de las aguas y el cobalto se encuentra en la mayoría de las dietas.  El déficit de cobalto genera problemas neurológicos y fallas en el crecimiento.

 

– Cobre:  coadyuva a la asimilación de hierro de los alimentos y es necesario para convertir el hiero en hemoglobina.  Participa en la asimilación de la vitamina C.  Entra en la formación de huesos, tendones, tejido conectivo y sistema vascular.  Su carencia provoca anemia, desminerazalición ósea, anorexia y escasa defensa ante infecciones.  Un nivel intoxicante de cobre genera lesiones cerebrales y hepáticas.  1,3 a 1,5 mg.

 

– Zinc:  interviene en la producción de lifoncitos, síntesis de proteínas y formación de insulina.  Crustáceos, levaduras de cerveza, germen de trigo, carnes, huevos, queso y legumbres secas.  Su déficit produce retraso en el crecimiento y anomalías en el desarrollo de los órganos genitales; anemia, deficiente cicatrización y baja de apetito.  12 a 15 mg diarios, aumentando la dosis en mujeres embarazadas o en lactancia.  El tabaco, el café y el alcohol lo disminuyen en el organismo.

 

Oligoelementos

– Silicio:  es indispensable para la asimilación del calcio y formación de tejidos.   Está en el agua y los vegetales. 

 

– Níquel:  indispensable para el buen funcionamiento del páncreas.  Legumbres, cereales integrales, espinacas, tomate, cebolla, perejíl, te, cacao.  Puede desencadenar alergías. 

 

– Cromo:  presente en el organismo en cantidades muy pequeñas.  Interviene en el transporte de proteínas y metabolismo del azúcar, previniendo la diábetes y, en los casos dados, mejorando la condición del afectado.  Está en carnes, aceites vegetales, levadura de cerveza, cebolla, lechuga, patatas, berro y cereales integrales.  La desnutrición y el estrés genera su carencia en el organismo, y su deficiencia provoca intolerancia a la glucosa, neuropatía periférica, adelgazamiento.  200 a 400 microgramos.

 

– Litio:  es un inhibidor de la liberación de noradrenalina y serotonina.  Se utiliza en el tratamiento de la fase maníaco-depresiva bipolar.  Una sobredosificación podría acarrear problemas neurológicos (temblores, confusión, delirios, alucinaciones, convulsiones, coma) y alteraciones de la memoria, además de afectar riñones y corazón.

 

– Selenio:  tiene propiedades desintoxicantes.  Es un poderosos antioxidante que ayuda a evitar el envejecimiento de los tejidos.  Previene algunos tipos de cáncer.  Protege contra afecciones cardiovasculares y potencia el sistema inmunológico.   Está en el germen y salvado de trigo, en la cebolla, ajo, tomate, levadura de cerveza.  Se recomiendan de 55 a 70 microgramos.  De entre los minerales, el selenio es un poderoso antioxidante.

Deja un comentario »

Cena e incidencia sobre mucosidad, acúfeno y sueño

 

Observación de los alimentos ingeridos en la cena y su incidencia en el aumento de mucosidad, acúfeno y sueño.  Hora de la cena:  8:30 a 9:00 PM.

Dia cena ¿aumento de mucosidad? ¿aumentó ruido o sensibilidad a él después de la comida? ¿Afectó normalidad del sueño? ¿Hubo llenura? Notas:
4-3-2013 Plátano asado con queso de cabra, ensalada de lechuga, cebolla y pepino en enrollado de pan pan árabe con champiñones..   
Merienda de la tarde: yogur dulce
si no si no Datos no confiables debido a episodio de alergía poco antes de acostarse a causa de polvo.
5-3-2013 Enrrollado de pan áraba con ensalada de lechuga, cebola, porciones de plátano y queso de cabra
Bebida:  café de cebada
Merienda de la tarde:  yogur dulce
no no no no  
6-3-2013 Salmón horneado, casabe, hojas de lechuga y ensalada cocida de papa con zanahoria no no no no  
7-3-2013 Enrrollado de pan árabe con lechuga, queso de cabra y porciones de plátano si no no no  
x            
x            
x            
11-3-2013 Pan árabe, arvejas, quinua, queso blanco no no no no  
12-3-2013 Casabe, 1 huevo, quinua si no si no  
13-3-2013 Casabe, atún horneado, lechuga, pepino, alfalfa, quinua no no no no  
Ayuno            
Ayuno            
16-3-2013 Pan árabe, arvejas, lechuga, quinua no no no no  
17-3-2013 Pan árabe, “carne” de lenteja, queso de cabra, pizcas de plátano, lechuga no no no no  
18-3-2013 Pan árabe, acelga, queso de cabra, pizca de plátano, lechuga, avena no no no no  
19-3-2013 “Carne” de lentejas, lechuga, pizca de plátano, avena no no no no  
20-3-2013 xxxxx          
21-3-2013 Salmón asado, puré de papa, poco plátano, lechuga no no no no  
3-4-2013 Huevo, arepa, lechuga, pepino, perejil.  Quinua no no si no  
4-4-2013 Enrollado de pan árabe con ají dulce, pimentón, brócoli, queso de cabra, pizcas de plátano sancochdo, aceite de oliva.  Quinua no no no no  
             
             
             
             
             
             
             
             
             
             
             
             
             
             
             
             
             
             
             
             
             
             
             
             
             
             
             
             
             
Deja un comentario »

Protegido: Naturopatía I – Pasantía [4ª clase 2012-3]

Este contenido está protegido por contraseña. Para verlo introduce tu contraseña a continuación:

Escribe tu contraseña para ver los comentarios.

Naturopatía I – Pasantía [Trabajo previo a pasantía]

Instituto Educativo de Naturismo Manuel Lezaeta Acharán

Naturopatía I

Prof. Alicia Gil

Trabajo para la casa

Alumno:  Oscar J. Camero

C.I. 8.922.320

Teléfono: 0424 166 41 26

__________________________________________

TRABAJO PARA LA CASA

1. Realizar 7 respiraciones profundas antes de levantarse de la cama.  Descansar un minuto y repetir dos veces más.  Descansar 5 minutos y levantarse.  Preparar un informe sobre los resultados obtenidos.  Respirar profundamente varias veces, todo lo necesario ante momentos de dificultad.  (Suspender si presenta reacción de malestar, o realizar un solo ciclo e ir aumentando progresivamente).  Realizarlo hasta volver al instituto para la evaluación de Naturopatía.

Resultados:

· Al principio, mareo, superado con la práctica.

· Diariamente, una mayor oxigenación y una obtención rápida de la vigilia (desperezamiento, claridad mental)

· Tranquilidad, relajación, pulsaciones bajas (en mi caso, 56 por minuto)

· Mayor energía durante el día.

 

2. Ingerir 2 vasos con agua en ayuno.  Comenzar con la cantidad que tolere e ir aumentando.  Realizarlo todos los días hasta volver al Instituto para su evaluación de Naturopatía I.

Resultados:

· Dolor breve de cabeza, superado con la práctica

· Orina inicial voluminosa

· Evacuación fácil 

· Eliminación de flema mañanera

 

3. Consumir alimentos vegetarianos por un día, puede ser en un restaurante vegetariano o en casa.  Preparar informe sobre los resultados obtenidos.  (Revisar que haya buena combinación, utilizar los conocimientos adquiridos, disfrutar la experiencia).

Resultados:

· Poco apetito para la hora de la cena.

· Fácil evacuación al día siguiente 

· Cero pesadez estomacal

· Somnolencia

 

4. Consumir una remolacha mediana rallada después de un almuerzo cotidiano, no el día de vegetarianismo, verificar la hora en que se consume y luego la hora al evacuarla, contando las horas transcurridas.  Realizar un informe sobre el resultado obtenido.  (No consumirla si está contraindicada para usted).

Resultados:

La hora de consumo fue a las 2:30.  Fuera de una tintura oscura tanto en la orina como en las heces, no hubo registro de evacuación hasta el día siguiente (7:00 AM, 16 horas y media), como es lo regular.

 

5. Observar y analizar los videos en Youtube.com:  realizar un informe con la opinión que le merece su contenido.

(I) Sacha Barrios: La leche causa cáncer y tumores

Sacha Barrios, formado en medicina oriental y occidental.  Estudió herbolaria china.  Mantiene el enfoque integral de la salud, propio de las enseñanzas y paradigma chinos.   Su libro La gran revolución de las grasas.

Transcripción resumida del video:

El video trata tres aspectos de modo explícito.  El Dr. Sacha empieza enunciando que “Diez grandes problemas tiene la leche”, problemas que  ─por dinámica de la entrevista─ no llega a completar de modo enumerado, como parecía ser la intención.  Los aspectos son:

  • Leche y calcio:

Somos la única especie que nunca desteta.  Consumimos las hormonas que son producidas por la vaca para sus becerros, pero que no están diseñadas para nosotros, los humanos.  Consiguientemente, la leche nos produce una serie de desarreglos hormonales con efectos como quistes ováricos, cáncer de mama y de próstata, tumores, irregularidades menstruales, etc.

Para completar, a la vaca se le añade otra hormona (la somatropina, “crecimiento bovino recombinante”, hormona de crecimiento, o lactotropina) para aumentar su producción de leche.  Este agregado aumenta en un 75% la presencia de las hormonas dañinas para el hombre.

Las vacas, de paso, sufren de mastitis, y el ganadero les suministra antibióticos que complican aun más en los humanos los problemas de salud.

La leche cuando se pasteuriza pierde los nutrientes.  Queda como una especie de agua blanca, sin poder nutritivo, sin vitaminas ni minerales, sin la mitad de calcio que debería tener.

100 grs de leche tienen 118 mg de calcio, 97 mg de fósforo.  El diferencia entre ambos es 21, y estos 21 mg de calcio al pasteurizarse se reducen a la mitad, o sea, 10, para redondear [?].

100 grs de brócoli tienen 130 mg de calcio, 250 la almendra, 1.160 el ajonjolí, 2.097 la coca.  El calcio está en las verduras, oleaginosas [girasol, ajonjolí, almendras, nueces, linaza y las semillas de la mayoría de las frutas].  También en la coca, que además es recomendable por energética y antidepresiva.

  • La margarina y los aceites:

La margarina es dañina por la forma en que se produce.  Causa tumores y cáncer.  La razón es el modo artificial de extraer el aceite para su fabricación.  Cuando se prensa la semilla, en el bagazo queda un 18 por ciento de su aceite; la industria lo aprovecha extrayéndolo a través de solventes químicos, utilizando hexano (keroseno o gasolina).  Así se hace con el algodón, la soya, el girasol.  Luego separan el kerosén de la semilla oleaginosa en un proceso a 250º de temperatura para desodorizar el aceite, y es aquí cuando se producen las grasas tóxicas, las llamadas trans, que empeoran el sistema cardiovascular, más dañinas inclusive que el mismo colesterol.

Los aceites recomendados son el Omega-3.  Hay que consumir la grasa “buena”, como el omega 3 y omega 6, que es necesaria para el organismo.  El resto es prescindible.  El omega-6 está en el maíz, la soya, el algodón, el ajonjolí; el omega 3, en el germen de trigo (5%), en la soya (7%), en la semilla de calabaza (15%), en la semilla de cannabis (20%), en el Sacha Inchi (48%), etc.  El aceite de oliva contiene omega 9.

Éste penúltimo aceite (el omega 3) rinde resultados excelente contra la diabetes, colesterol, corazón, niños con hiperactividad (es combinable con el aceite de oliva, y se no se debe usar para freír ni se debe refrigerar).  Es adelgazante porque acelera el ritmo metabólico.  El aceite de oliva no posee un ácido graso esencial (como los mencionados), pero es sumamente recomendable.

La margarina es un peligro porque fomenta enfermedades cardiovasculares.

  • La medicina occidental y oriental:

La medicina occidental podría tratar con ranitidina [medicamente para el tratamiento de la úlcera gástrica] a cinco pacientes con la diagnosticada misma úlcera; la medicina china, con un enfoque más integral y personalizado, podría diferenciar que en un caso la hiperactividad del hígado ataca el estómago, que en otro es la sangre fría acumulada en el estómago, en otro podría ver que la energía del corazón no baja hacia el estómago, etc., presentando un cuadro diferencial etiológico.

La medicina occidental es aguda y la oriental astuta:  la primera va directamente a la lesión sin consideraciones de peculiaridad en el paciente; la segunda, toma en cuenta factores integrales y va a la lesión con una acción de amplias consideraciones.

Si no se cambia la dieta, es difícil tener un buen resultado clínico.

Apreciación personal:

A mi parecer, por lógica, ha de asistirle la razón, tanto más cuanto él es un médico formado bajo los dos rostros preponderantes de la medicina mundial, la oriental y la occidental.

Sumidos como estamos en la costumbre y la educación, es poco lo que como pasivos consumidores podemos razonar:  tomamos leche por hábito, por designio cultural, jamás sospechando que detrás de tal imposición dietética pudiera estar implicado propósito de lucro de la industria, que necesita vender y que nos ahoga implacablemente con su publicidad a lo largo de nuestras vidas.

Madre que no alimenta a su infante con leche de vaca es, prácticamente, una suerte de criminal, según están las cosas y es el uso y la histórica costumbre de la alimentación.  Pero la cosa no queda hasta allí:  las empresas lácteas, por los mil medios de la sublimación y otros ardides, no se cansan de insinuar que su producto pudiera ser hasta más ventajoso que la leche materna misma.  Cosa que suena a colmo, a aberración, según se contradice el espíritu de lo natural.

Mirando con suspicacia el asunto, esto de tomar lecha toda la vida, puede resultar realmente absurdo, especialmente cuando se rompe la lógica natural, esa misma que recomienda que cada especie vaya con la suya y punto.  ¿De dónde salió ese mandato de tomar exclusivamente leche de vaca siendo como somos animales de una especie distinta?  En la naturaleza no se ve que un elefante, por ejemplo, se alimente con la leche de una mona o que un ratón que tenga que ser amamantado por una gata, evento, por cierto, casi imposible por aquello de la cadena trófica.

Yo he oído muchas cosas, así, sin la perspectiva de la explicación científica:  la leche genera moco en el humano y múltiples problemas respiratorios; la leche produce alergias; la leche provoca meteorismo; da colitis y otros problemas de la asimilación y eliminación corporales.  He oído también que después de la infancia ya no disponemos de la encima que degrada la leche, acumulándose está morbosamente en el organismo.  Y así otro montón de detalles que, ahora que tengo la conciencia de que nosotros ─los consumidores─ hemos sido unos conejillos de indias de las transnacionales, por fuerza me suenan a verdad.

Un elefante se alimenta de la leche de su madre durante los primeros años.  Luego jamás precisa de la leche para sostener sus toneladas de carne y salud.  Por aquí habría que ir empezando a desmontar ese cuento de que la leche te mantiene fuerte, grandote y vital.  Es muy distinto aseverar que la leche te hace fuerte y vital por consumirla durante los períodos naturales para su consumo.

Ha poco oí la historia de una mujer que enfermó de cáncer.  Corrió por ahí en la INTERNET.  Era una ciudadana estadounidense (el país de las presiones transnacionales sobre la ciudadanía) cuyo esposo viajaba por el mundo por razones de trabajo.  Ella se propuso investigar sobre su enfermedad.  Descubrió en su alimentación varios puntos díganse sagrados e infaltables, ingredientes eternos en su dieta.  La leche era uno de ellos.  El cuento termina cuando su esposo, hombre observador, le dice que en China hay poca incidencia de cáncer y que por allá la gente no toma o toma muy poco ¡’leche!  La doña se curó empezando por ahí, suprimiendo el consumo de leche.

Aprecio el valor de videos como el analizado porque emprenden en las personas la toma de conciencia y allanan el camino para la deseducación necesaria que tiene que experimentar el animal humano para conciliarse más con la naturaleza, heredando de ella uno de los mejores dones:  la salud.

 

(II) Manuela Juárez:  Mitos y verdades sobre la leche

Manuela Juárez, profesora de investigación, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, en el Instituto de Investigación en Ciencias de la Alimentación, Universidad Autónoma de Madrid.

Transcripción resumida del video:

  • ¿Engorda la leche?

La leche tiene carbohidratos, un 4,5% de lactosa.

El porcentaje de nutrientes de la leche, comparado con el de otros alimentos, demuestra superioridad.  La leche completa por cada 100 kcal aporta calcio, proteínas y vitaminas, con poco hierro, lo cual es su defecto único, que no deja conceptuarla como un alimento completo.  Se aproxima mucho en sus niveles a los aportados por la carne.

  • ¿Es cierto que la leche a cierta edad deja de ser tan beneficiosa?

La leche completa es beneficiosa en todas las etapas de la vida.  Tiene proteína, grasa y carbohidratos.  En la etapa adulta es recomendable porque hay la necesidad de no reducir los niveles de calcio.

  • ¿Es cierto que la leche desnatada se rebaja con agua?

La leche desnatada contiene todos los nutrientes que la leche normal, con la diferencia de no poseer ya los lípidos que se eliminan mediante un proceso de centrifugación.

  • ¿Es cierto que la leche aumenta el colesterol?

Los ácidos grasos de la leche (en aislados) podrían tener incidencia en el aumento del colesterol.  Pero algunos estudios comprueban que la leche como alimento no tiene incidencia en el aumento del colesterol.  La grasa de leche tiene ácidos saturados, muchos de los cuales no perjudican a la salud (problemas cardiovasculares) por ser ácidos de cadena corta; por el contrario, tiene ácidos de interés para la salud, como el oleico, ácidos insaturados, el ácido linoleico (que tiene propiedades anticolesterolémicas), y su calcio es beneficios para individuos con tendencia a la hipertensión

  • ¿Nos puede proteger [la leche] frente a determinadas patología?

Tiene componentes como péptidos que tienen efecto antihipertensivos.  El ácido linoleico tiene propiedades anticancerígenas.

  • ¿La intolerancia de la lactosa existe o es un mito?

Existe, pero en España no es demasiado alta (un 15 a 25%).  El 4,5% de lactosa que contiene la leche puede afectar a individuos con ciertas indisposiciones genéticas para producir cantidad suficiente de lactasa (la lactosa es un disacárido compuesto de glucosa y necesita la hidrólisis a través de la enzima de la lactasa, que es lo que no producen ciertos individuos).  Pero se puede tomar leche fermentada con una cantidad de lactosa menor, dado que los microorganismos que contiene esta leche producen en el individuo la lactasa ausente y requerida.  En EEUU los negros son más intolerantes que los blancos a la lactosa; en China o Japón la intolerancia es mayor.

La lactasa es una enzima constitutiva e inductiva, es decir, viene con el individuo, pero si se deja de tomar leche después de la adolescencia el cuerpo ya no la genera en suficientes niveles.  La solución está en continuar tomando leche para lograr que baje la intolerancia a lactosa, es decir, para que el organismo la siga produciendo [¡!].

  • ¿Es cierto que la leche se corta al mezclarla con otros alimentos?

Es un mito porque la leche con su pH específico precipita las caseínas y separa el suero de la parte coloidal.  Cuando la leche llega al estómago encuentra que el pH es muy ácido y allí se corta.

  • ¿Es verdad que resulta beneficiosa para la piel en uso tópico?

Tiene grasas y vitaminas.  Hidrata, hidrata con grasa.

Apreciación personal:

Hay notables contradicciones, como reconocer la intolerancia de algunas personas a la lactosa de la leche pero precisamente por el hecho de que no la tomen con frecuencia.  La doctora argumenta que quien deja de tomar leche deja también de estimular en el organismo la producción de lactasa, que es la enzima deficitaria que produciría la intolerancia dicha; dice, además, que el porcentaje de estas personas sería muy bajo, gente con predisposiciones genéticas, pero menciona las cifras de 15 a 20% de intolerancia en España, lo cual parece una cifra de gran significancia.  Sin duda una suerte de huida hacia adelante, como se dice, y una respuesta que devela una intencionalidad si se quiere corporativa para defender la ingesta industrialmente recomendada de un producto que ha acompañado a los humanos desde su infancia, inclusive con la jactancia comercial de presumir superioridad sobre la leche materna.

El discurso de la doctora Manuela retrata a un humano diseñado se dirá genéticamente (con leves excepciones) para consumir leche de otra especie animal de por vida, sin que en sus consideraciones entre la observación sobre la vida de tantas especies animales que consumen la propia sólo en los primeros períodos de su vida.  El hombre, especie animal al fin, fuera de su dotación mental, no presenta un rasgo diferencial en su naturaleza que justifique sustraerlo de lo que parece ser una regla de la vida en general.

No puedo dar fe de conocer con detalles la institución que la doctora dice representar en asociación con la Universidad Autónoma de Madrid, pero no es difícil hacerse suspicaz y creer que trabaja al servicio del reforzamiento consumista del paradigma lácteo, según se atreve a negar controvertidos puntos sobre el papel mórbido de la leche en el organismo humano (su silencio sobre su efecto de engorde, la negación de que el humano se hace incapaz para degradarla, su afirmación de que la leche es un escudo protector contra patologías cuando genera tantas o su increíble aseveración de que reduce el colesterol).

Su intencionalidad se hace sospechosa cuando parece querer decir que los males que causa la leche se dan precisamente por dejar de tomarla.  Ni siquiera cae a la mesa de sus consideraciones aquella vieja recomendación sobre la moderación que reza “Todo en exceso daña”.  Todo, menos la leche, según es el parecer de su criterio no obstante de corte científico.

 

(III) Alcalinizar o morir

 

Transcripción resumida del video:

  • Lo que el multimillonario negocio del cáncer no quiere que el mundo sepa

Todos poseemos células cancerígenas, sólo notables cuando se hacen millones. 

Un sistema inmunológico fuerte destruye a tales células.

Cuando alguien tiene cáncer tiene deficiencias nutricionales, y en esa persona inciden factores desde genéticos hasta ambientales, pasando por su estilo de vida.  Cambiar la dieta y el estilo de vida corrige el déficit nutricional.

  • ·Quimioterapia:

La quimioterapia envenena las células cancerígenas de rápido crecimiento, pero en el proceso se envenenan las sanas, causándose daños a órganos como riñones, pulmón, hígado, etc.

  • Radioterapia

La radioterapia destruye las células cancerígenas, pero quemando y dañando células sanas, tejidos y órganos.  Se reconoce que en un principio reduce (junto a la quimioterapia) el tamaño de los tumores, pero se sabe también que llega un momento en que ya no los destruye y lo que hace es envenenar el organismo.

Por sus efectos (de la quimio y radioterapia), el organismo se carga tóxicamente y compromete el sistema inmunológico.  La persona puede morir por infecciones diversas.  Pueden estas terapias generar también mutación en las células cancerígenas, lo cual resulta en que sean más resistentes, significando, ni más ni menos, invencibilidad.  La cirugía, por otro lado, propaga las células cancerígenas hacia otros sitios del cuerpo.

  • Combatirlo [al cáncer] con la alimentación

Un organismo alcalino jamás puede enfermarse de cáncer, como demuestran los animales marinos.  Dejar morir de hambre a las células cancerígenas es una forma de combatir su multiplicación.  Esto demanda que se sepa cuáles son los alimentos que fortalecen y destruyen al cáncer.  Estos alimentos de fortificación cancerígena son:  "(1) El azúcar es un alimento para el cáncer, por su aspárteme; se puede sustituir por la miel de abeja y la stevia.  (2) La sal de mesa es otro producto que alimenta el cáncer, por sus químicos blanqueadores que la hacen perder sus propiedades originales marinas (se puede sustituir por sal marina o del Himalaya).  (3) Otro alimento que sostiene al cáncer es la leche, dado que produce abundante mucosa en el tracto intestinal, de donde se alimenta el cáncer (se puede sustituir por leche de almendras).  (4) Los aceites no vírgenes (aquellos extraídos con calor y no con prensado) resultan favorables al cáncer por los disolventes que contienen.  (5) La harina refinada y sus derivados (pasta, pan blanco, galletas, pastelerías, etc.).  (6) Gaseosas, bebidas con cola todas, incluyendo las aguas saborizadas. (7) Edulcorantes, embutidos, enlatados y alimentos envasados (jugos en polvo, sopas, caldos en cubos y todo lo que contenga colorantes y acidificante), además de todo lo que se llame “light”.

Otros puntos:  los alimentos con almidón (pan, batatas, arroz, etc.) hay que mascarlos bastante para que no se acumulen y pudran al ser tragados.  El almidón se digiere por una enzima que se produce durante la salivación.  El pan integral tiene minerales que reduce el pH ácido. Café, té y chocolate han de ser eliminados por su contenido de cafeína (el té verde es el sustituto recomendado porque sus propiedades luchan contra el cáncer).  La carne acidifica y ayuda a la proliferación de las células cancerígenas (se recomienda pescado y carne de pollo); la carne contiene antibióticos, parásitos y hormonas, lo cual resulta nada recomendable cuando hay cáncer, y tanto peor si se pudre y almacenada en los intestinos como residuos tóxicos.  Las células cancerígenas están recubiertas por paredes de proteínas resistentes:  no comer carne induce al organismo a generar enzimas que destruyen a estas células y paredes proteínicas.  El tabaco produce sustancias radioactivas que inciden en el cáncer.  El alcohol incide en el cáncer del intestino grueso y de mama, de páncreas e hígado.  Las altas tensiones de las torres eléctricas inciden en el desarrollo de cáncer.  Las ondas electromagnéticas:  teléfonos móviles, hornos microondas, televisores.  Energías telúricas o corrientes subterráneas:  son geopáticas, generan cáncer.  El gas radón (emanación de la descomposición del uranio) genera cáncer de pulmón (insípido, inodoro e incoloro).  Botellas plásticas congeladas o calentadas en microondas liberan dioxinas, químicos que generan cáncer de mama.  Un automóvil calentado al sol genera benceno, toxina que afecta al riñón e hígado, y envenena los huesos:  hay que ventilarlo antes de introducirse en él.

Oxigenar liquida al cáncer o evita que sus células prosperen (ejercitarse es una opción terapéutica).  Las emociones como ira, rencor y resentimiento, llevan al cuerpo a la acidez y tensión.  Socializar es más recomendable que ejercer la soledad.  Comer vegetales, granos, semillas, nueces y frutas en un 80% en las comidas lleva al cuerpo hacia un ambiente alcalino, consumiendo el otro 20% en cocidos.  El jugo de zanahoria fortalece el sistema inmunológico.  Comer vegetales dos o tres veces al días y masticarlos bastantes genera sinegrina, un anticancerígeno.  Comer todos los colores de frutas asegura el consumo de mezclas antioxidantes.  Las enzimas se destruyen a temperaturas de 40º.  Los vegetales en los rincones del refrigerador donde no llegue la luz artificial ayudan a conservar los flavonoides, que combaten el cáncer.  Hay que tomar agua purificada o de filtro y no del chorro por el contenido metálico de esta última; el agua destilada, por su lado, es ácida.  René Quinton (1904):  para eliminar el cáncer y restituir la salud alcalinizando el cuerpo se prepara diluyendo una parte de agua de mar en cinco de agua dulce (más un limón por litro y algo de stevia conforman una especie de bebida isotónica, como las que consumen los deportistas).   La guanábana tiene un importante poder anticancerígeno.   La clorofila de las plantas es un poderosos alcalinizante, especialmente el de la Aloe vera.  El limón es el alcalinizante más poderoso de los mencionados.

Un organismo alcalinizando no enferma de cáncer:  comer verduras, el agua de mar preparada, el agua con bicarbonato, etc.

 

Apreciación personal:

El cáncer es un negocio.  La medicina occidental, que nace con el propósito originario de sanar (¡ay, Hipócrates), ha sufrido una perversión en aspectos que se pelean con el lucro.  Ahora enferma para lucrarse curando.  La medicina occidental, acompañada de su “farmacia” oficial, entrambas enferman y curan, y se complementan en el trabajo de firmar la carta de defunción de los pacientes.

A nadie conviene traslucir que el cáncer podría tener cura con remedios realmente naturales, de bajo costo, simples, que, a decir verdad, ridiculizarían el estatus médico oficial establecido de medrar de la enfermedad.  Quebraría el “negocio” de los enfermos.  Se caería la costosísima industria de la quimio y radioterapia, de las cirugías, que lo que hacen es metastizar las células malignas y matar de una mala vez al enfermo.

En lo particular, no he oído nunca que nadie haya sanado médicamente de un cáncer.  Los casos que he visto y oído curar provienen de la experiencia natural, inclusive, de la llamada medicina popular.  Yo mismo cuento con el caso de una señora pariente que sanó de modo natural; está viva, no se trató con el médico, que lo que hizo fue diagnosticar, y no está enterrada, para superabundar.  La veo hoy y la saludo y no puedo evitar pensar en los azúcares y lácteos quitados, en los compuestos de amargas bebidas naturales ingeridas (mapurite, sábila), en los consomés de pollo y de sus patas, de pichones de paloma, ensaladas, hierbas, etc.

Desde que la medicina convencional pateó el auxilio naturópata por allá en 1914, selló su propio destino de breve apogeo y rápida decadencia.  Con el tiempo, la naturaleza, como los ríos que se desvían y luego vuelven a su cauce, tendrá razón, tomará su cauce e invitará al hombre (que es parte suya) a acompañarlo, a vivir la vida limpia, sana y equilibrada con el valor fundamental del todo:  el equilibrio y el respecto cósmicos.

 

(IV) Germán Alberti:  Naturalmente sanos

Dr.  en Naturopatía (Inglaterra).  Psicólogo clínico, UCV.

El video es una ponencia llamada “Las leyes de la salud”.

Transcripción resumida de los videos

El fuego destruye las vitaminas (hay más de 20 mil) y las enzimas (más de 2 millones).  La refinación es un proceso de empobrecimiento de los alimentos: pierden vitaminas, fibras y minerales para ganar concentración en azúcar, harina o aceite.  Los alimentos son tratados con químicos que, de paso, los envenenan más aun.

La peor de las refinaciones es la de los aceites.  El organismo necesita aceites: triglicéridos y fosfolípidos, estos últimos con mayor importancia.  Los fosfolípidos transportan sustancias anticancerígenas, como omega 3 y 6, ácidos grasos esenciales; también llevan el fosfato, necesitado por todas las células del cuerpo.  Lo más importante es que contienen el fijador de calcio para los huesos (los huesos tiene calcio y fosfato de calcio).

Los triglicéridos y fosfolípidos están concentrados en las semillas oleaginosas:  el girasol, ajonjolí, almendras, nueces, linaza y las semillas de la mayoría de las frutas.  Pero estos aceites se dañan durante la extracción por exposición ambiental (aire, luz o calor):  pierden nutrientes y pueden volverse tóxicos.

Al contacto con el oxígeno forman sustancias tóxicas llamadas peróxidos, hidroperóxidos, etc.  La luz del sol oxida mucho más rápidamente estos aceites, formando radicales libres, asociados al envejecimiento y cáncer.  Si el aceite se calienta, se forman los ácidos grasos trans, responsables de alergias, enfermedades autoinmunes tipo artritis, lupus, etc.    Casi todo lo que padece el hombre está aquí, bajo el sello de estas sustancias.

Por ejemplo, el aceite de maíz concentra la máxima cantidad de estas sustancias dañinas.

Aceites refinados causan condiciones para:  alergias, obesidad, artritis, asma, lupus, cardiopatías, cáncer.  Casi todas las enfermedades se asocian al consumo de aceites refinados y margarinas.

En la extracción industrial, cuando se someten las semillas al calor, empiezan a generarse los conocidos radicales libres.  Cuando se presionan las semillas para extraer el aceite, apenas se obtiene un 30% del total y el resto es “arrancado” a fuerza de disolvente (¡gasolina!).  Luego el aceite se destila para separarlo de la gasolina:  para quitarle el olor a gasolina lo someten a refinaciones (que son cuatro).  En la primera refinación (degomación) eliminan clorofila, lecitina, calcio, hierro, magnesio y cobre.  Por ejemplo, la lecitina es importante para la digestión, para evitar gastritis y úlceras.  El cobre es necesitado para mantener el corazón fuerte y las arterias elásticas.

La segunda refinación (separación de aceites indeseados) destruye los fosfolípidos y por tanto los ácidos grasos esenciales contenidos:  sin fosfato no hay energía, no se fabrica ADN, y los ácidos grasos esenciales son requeridos por el cerebro y las defensas del organismo.

La tercera refinación (blanqueo) elimina el betacaroteno y la vitamina A, que protegen contra el cáncer y son importantes para el cerebro.   La cuarta refinación (desodorización) calienta el aceite a 270º por más de una hora, agregándosele químicos para mejorar el sabor, olor y color , lo cual destruye la vitamina E y cualquier otro aceite esencial. 

Finalmente se le agregan aceites derivados del petróleo (BHT, BHA, TBHQ) para mejorar su presentación.  Estos químicos generan cáncer.

Cuando el aceite refinado está inservible, se le agrega hidrógeno y se le convierte en manteca.  Se le da color amarillo y se le sala obteniéndose margarina.  La margarina es, así, un hidrocarburo, elaborado a partir de residuos.  Su resultado es la enfermedad.

Los vegetales contienen más de 20 mil vitaminas, además de muchos nutrientes aún desconocidos.

La farmacia controla síntomas, pero no da salud realmente.  Si el hombre recurriera a la naturaleza y comiera frutas, tendría salud.  Algunos médicos prohíben las frutas.

En la naturaleza las plantas constituyen el reino productor de las vitaminas y los animales el consumidor.  Los animales que comen frutas, hierbas o semillas, reciben un 100% de vitaminas; los predadores (carnívoros), un 10%; los superpredadores y necrófagos, un 1%.  El primer grupo de animales se reproduce con gran frecuencia; en cambio, los últimos, ponen un huevo cada dos o tres años.

Vivía feliz el hombre cuando no sabía cocinar y comía como los animales.

La cocina moderna acabó con el espíritu natural de los alimentos:  enlatados y alimentos que duran años guardados.  Dejamos de comer frutas.

Los comensales nuevos comen elaborados y harinas (de engorde en los niños).  Luego derivan en asmáticos, enfermos de gripe, infecciones, por causa de antibióticos y antipiréticos.

Desayuno:  El café afecta el corazón y el cerebro.  Lo mejor es sustituirlo por frutas cítricas:  sube las defensas, combate artritis, infecciones, etc.

Almuerzo:  ideal será una ensalada.  Comer crudo primero.  Comer las semillas crudas.  Comer frutas, aunque sean caras y raras en la comida sofisticada moderna.

El hombre prefiere sustituir lo natural con elaborados con vitaminas que además le sirva para destapar cañerías o blanquear objetos.

El hombre, con su actitud nada natural está cambiando las condiciones que permiten la vida:  la capa de ozono, envenenando el aire, el suelo, agua.  Los venenos que se usan en la agricultura vienen de los mismos fabricantes de medicamentos.

Los animales salvajes son sanos porque no cocinan, comen crudo.  El hombre debería comer crudo, integral (no refinado), y lo que coma que tenga procedencia de un suelo también sano (donde se usen abonos naturales u orgánicos, sin veneno).

(a) La ley más importante de la nutrición es la ley del alimento crudo y vivo.  Todo animal, menos el hombre, respeta esto.  (b) Ley del aire puro:  requiere el hombre también el aire puro (los animales tienen la suerte de no “fumar”).  El hombre requiere oxigenar su sangre con aire limpio y tener un corazón sano.  Fumar, respirar mal, genera una piel marchita y arrugada (envejecimiento prematuro).  Quien fuma consume un aceite mal quemado, un petróleo llamado alquitrán.  La persona fuma no porque busque la ”adictiva” nicotina, sino por una sustancia aromática agregada que es la que realmente lo hace adicto.  La nicotina daña las arterias, más que generar adicción.  Sus enfermedades son:  infartos al corazón, ACV (trombosis o coágulos de sangre que bloquean a las arterias), enfisema pulmonar y, finalmente, cáncer.

Para sustituir también las frutas se inventó las llamadas “aguas negras”, que se elaboran a base de nuez de cola (bebidas de cola); estás, al ser sometidas al calor, dañan el organismo del mismo que la nicotina en el fumador.  Quien consume bebidas de cola manifiesta sus efectos dañinos graves en un plazo de 30 años; tienen cafeína y azúcar, que aceleran el corazón y el cerebro, estimulando la agresividad e insomnio en la gente.  Contienen ácido fosfórico, generador de osteoporosis y pérdida de dientes.

Para todas estas pérdidas de salud el hombre moderno ha mejorado la odontología y su “medicina”:  así suple las carencias a que lo somete su ritmo artificial de vida.  Sustituyendo las frutas por alimentos empobrecidos y otros inventos, con los inventos tecnológicos, el hombre ha decidido sustituir la obra natural por su egoísmo, por su ingenio.

La leche, por ejemplo, es de gran importancia para el hombre hasta los 3 años de edad.  Luego el hombre debería conocer otros alimentos, frutas, semillas.  Tomar leche toda la vida genera enfermedades.  La leche no contiene fosfolípidos para fijar el calcio en el organismo.  Las personas se han vuelto especies de becerros buscando la fortaleza; pero en realidad lo que está es perdiendo la memoria, adormeciéndose sus órganos y sufriendo infartos.  En el organismo se requiere el calcio pero con el agregado de fosfolípidos (que no los contiene la leche) para que se asimile.  La leche daña al suministrar un calcio a solas, y esto lo que hace es calcificar, crear piedras en los riñones y vesícula, calcificando también las arterias, a su vez generando pérdida de memoria y problemas cardiovasculares.  Tal es el efecto de la leche, con su calcio a secas, durante toda la vida.

(c) ley de la actividad física.  Los animales no sólo comen crudo y natural, sino que realizan una alta actividad física.

La vitamina B12 esta en los vegetales, que se aprovechan al entran en contacto con los microbios de la fermentación contenidos en el aparato digestivo de los animales.  No está únicamente en la carne.  Estas bacterias de la fermentación también fabrican aminoácidos y proteínas.  Si la persona come frutas, germinados, semillas y vegetales en general, puede obtenerlos.

El hierro, en los vegetales, es asimilable cuando las bacterias de la fermentación lo preparan.  Estas bacterias también elaboran el ácido láctico, que protege contra amiba y parásitos.  Los depredadores cuando devoran a una presa, regularmente herbívora, lo primero que comen es su panza, llena de mezclas vegetales, no comiendo en realidad gran cantidad muscular.

Al hombre se le obliga prácticamente a comer carnes, so amenaza de vivir con anemia y débil.

Los animales para el consumo reciben hormonas femeninas (de engorde), vacunas, antibióticos, antiparasitarios.  Muchos de los alimentos que se les suministran a los animales son desechos naturales, que generan cáncer y otras enfermedades.

Cuando descuartizan a los animales para el consumo se encuentran bastantes órganos enfermos, que se utilizan para fabricar salchichas y carnes enlatadas con agregados de harinas, colorantes y odorizantes.  Por su biología y dentadura, el hombre está diseñado para masticar, no para desgarrar, para comer vegetales y frutas.

Un animal sano, como el “mono peludo” (los primates), defeca a diario; muy distinto al “mono pelado” (el hombre), que a veces lo hace cada cuatro días.  El primero no cocina, come raíces, semillas, hojas, frutas, comida cruda y “viva” en general; el segundo, enlatados, frituras, fuma, consume alcohol. 

El hombre deberá aprender a comer ensaladas (no contaminadas), semillas oleaginosas, germinados (ricos en sustancias fijadoras de calcio).  El hombre, por la comedera de carne, ha convertido su cuerpo en la sepultura o pudridero de lo muerto comido.

El reservorio de lo muerto comido es el intestino grueso, donde se pueden almacenar (en divertículos) residuos hasta por 20 años.

Si más saludable cree comer carnes blancas, véase:  a las gallinas se les da hormonas, de donde salen los huevos para fabricar la mayonesa, que contiene hormonas estrogénicas y sustancias que generan fibrosis mamaria, cáncer mamario, de útero y ovarios, y cáncer de próstata en el hombre.  También una epidemia mundial:  la homosexualidad.  Cuando esas gallinas están para desecho van a parar a los conocidos cubitos y sopas de sobre.  Las tripas de pollo las mezclan con carnes de res y cerdo para fabricar “carne” para hamburguesas.  Así, pollos con hormonas, con químicos que generan leucemia, están a la mano por doquier.  La carne de pollo es la más dañina de todas las carnes, por el tratamiento recibido en su crecimiento y hasta muerte.  Pollos que reciben hormonas y antibióticos, más otras sustancias cancerígenas [nandrolona:  anabolizante para el crecimiento muscular], pollos infectados con virus que dañan el aparato productor de insulina en el comensal humano…

La clave de una salud es comer hortalizas, frutas, germinados y oleaginosas.  La alimentación cocida inventada por el hombre requiere del auxilio de la farmacia y sus pastillas para dormir, digerir, orinar, evitar dolores y hasta para tener sexo.

A más enfermos, más felicidad para los industriales de la salud.

Casos curados con alimentación natural: 

  • Hombre con ateroma y estenosis coronaria:  sufría de cansancio al apenas caminar.  Ayunó por 15 días y cambió la dieta.
  • Pie con gangrena por mala circulación:  se le mejoró la oxigenación de los tejidos.  Hizo dos ayunos de 15 días.  El resultado fue que el organismo rechazó el tejido muerto y generó otro sustituto.
  • Persona con gangrena en los dedos, con “oferta” médica de cortarle el brazo y piernas como solución.   El tratamiento natural quitó en 15 días la primera gangrena.  Se le limpió las arterias con ayuno dirigido y alimentación natural.
  • Joven desahuciado (un mes de vida) con cáncer en el cerebro.  Ya había sido irradiado y operado, pero se le regeneraba el cáncer.  Sus linfocitos y macrófagos (que otrora eran también eliminados con las quimio y radioterapias) empezaron a realizar su trabajo de matar a las células enfermas, capacidad inducida por la alimentación natural.
  • Dos señoras con artritis:  enfermedad autoinmune.   Un mes después las doñas pudieron realizar una excusión.  Las enfermedades autoinmunes ceden con tratamiento naturista.
  • Joven con cáncer en los huesos, desahuciada:  mieloma múltiple.  Todas las muestras de hueso eran positivas de cáncer.  Le dieron 3 meses de vida.  Dejó de comer carnes y embutidos, y empezó a comer alimentos crudos o “vivos”.   Su curación llegó a los 6 meses.  Treinta años después, tuvo su familia.  (Se enferma cuando se comen alimentos no programados por la naturaleza).
  • Niño con epilepsia y retardo mental.  El primer paso para curar la epilepsia es cambiar la flora intestinal, eliminar lo microbios de la putrefacción y los parásitos y sustituirlos por microbios “amigos” como lactobacilos y bifidobacterias (de fermentación), fabricantes de vitaminas y aminoácidos.  Hay que erradicar los parásitos con métodos naturales, evitando drogas como metronidazol o flegyl, muy peligrosas ellas, causantes de anemias o leucemias.  El niño se recuperó, aprendió a leer y de adulto emprendió su propio negocio.
  • Mujer con cáncer en el útero (testimoniado en el programa El Show de Cristina).  Su remedio era operarse, según medicina convencional, para extraerle el útero, pero no aceptó y abordó la medicinal natural. 

La naturaleza es quien cura.  La enfermedad que más mata es la ignorancia:  no se busque la medicina natural cuando ya no queden otras opciones.  La salud no es una mercancía; con negocios y farmacias se logra atenuar síntomas, pero no salud.

(d) Ley del amor:  perdonar y dejar resentimientos sana.

Apreciación personal:

La ley del alimento crudo y vivo, la ley del aire puro, la ley de la actividad física y la ley del amor definen grosso modo la propuesta de esta ponencia de vivir naturalmente, en generación de salud.  De interés resulta resaltar que todas ellas son extraídas de la observación de cómo viven los animales en sus medios respectivos, comiendo sin cocinar sus alimentos, al aire libre, en actividad física y bajo los efectos amorosos o inclinaciones propias de su especie.

El hombre, animal también, está facultado para vivir del mismo modo, lo cual le generaría los mismos beneficios que a los otros animales:  salud, naturalidad; pero, como conocido es, ha optado por el camino de la vida artificiosa, plástica, metálica, agresiva, en fin, contranatural, con sus incluidos lógicos de enfermedades.  En el espíritu de la ponencia del Dr. Alberti, no vive gran cosa quien contraviene el sentido saludable de la naturaleza.

El hombre se ha mercantilizado en la totalidad de sus aspectos, haciéndole juego a la medicina convencional (que vive de las enfermedades) y a su auxiliar, a farmacia.  No toma agua sino “aguas negras”, no come alimentos tomados de la naturaleza sino encapsulados o enlatados, no se expone al paisaje, aire, sol, agua, sino que pareciera vivir entubado.  Como que viviera al son del comercio, del monetario lucro de las cosas, habiendo perdido el cordón mágico y umbilical que lo une con la tierra y la vida.

Con el tiempo enferma, pero, en medio de su sociedad cientificista, como dice el Dr. Alberti, se contenta con los paliativos farmacológicos para su “cura”.  Y así, bajo parámetros desviados del hábito, apoya el círculo vicioso de las empresas de la salud, que enferman para luego presuntamente curar.   Tales entes se lucran tanto enfermando como recetando también la cura.  Como si se dijera:  ¡Hey, no importa, bebe el agua negra porque si te enferma acá tienes esta pastilla para que mejores”.

Sin duda, una cultura de la capsula y del enlatado que secuestra en su interior, más que presuntos alimentos, el espíritu sano y libre de la naturaleza.

La explicación de cómo se fabrican los aceites refinados es un material realmente contundente.  Una suerte de oda a la muerte, al veneno, a la desintegración.  En sus palabras, en la naturaleza esta la llave tanto de la vida como de la salud; cuando se encapsula, no se venden pedazos de ella, sino materia y principios muertos.  Comer refinado, cocinar y olvidar lo vivo y crudo de la naturaleza significa a un tiempo perderla.  Comer refinado, especialmente consumir aceites de esta condición, es lo que causa la mayor cantidad de enfermedades en el hombre actual.

Deja un comentario »